Una escuela para pueblos originarios ubicada en el paraje Zanja Honda de Tartagal fue saqueada el fin de semana por una banda de delincuentes, que permanecen en la impunidad. Acaban de demorar a tres personas vinculadas al robo.
Fuentes de la institución educativa señalaron que la totalidad de la netbooks recibidas hace dos meses, 29 computadoras, habían sido derivadas al aula virtual, ya que el plan nacional ahora entrega muchas menos netbooks a los estudiante y, entre ellos, al parecer de manera selectiva.

El robo

El inicio de semana fue demasiado triste en la escuela del paraje Zanja Honda, ubicado al norte de Tartagal, desde cuyo interior personas desconocidas robaron 29 netbooks que conformaban el aula virtual de la institución.
A la escuela concurren niños criollos y en su mayoría guaraníes y su director, el profesor Alfredo Areco, recordó que "al arribar al establecimiento en las primeras horas de la mañana del lunes me di con la triste noticia de que la puerta había sido violentada y que desconocidos se habían llevado las netbooks de la institución".
Areco explicó que "se trata de 29 computadoras que son de los niños y que pertenecían al aula virtual. Estas netbooks se utilizan por grados y las habíamos recibido hacía tan solo dos meses", precisó el docente.
Luego agregó: "Para llegar a donde se encontraban guardadas destrozaron primero dos puertas y es evidente que ya venían con el objetivo de llevárselas. Había otros elementos de valor pero no los tocaron, salvo el monitor que viene con el ordenador que guarda la memoria de todas las netbooks".
La escuela de la comunidad Zanja Honda carece de toda la seguridad que requiere y a pesar de que cuenta con rejas en las ventanas y en las puertas, siempre aparecen los hierros torcidos o violentados. Como a la par hay una cancha, los que vienen a jugar usan los bebederos de la escuela y para ingresan violentan los hierros.
El director Areco agregó que "la escuela tiene varios vecinos que son buenas personas y siempre están atentos a cualquier movimiento o sonido extraño. Pero la noche del domingo cayó una tormenta muy fuerte y seguramente eso facilitó que estos malhechores ingresaran sin ser vistos ni escuchados. Solo nos queda pedir la solidaridad a la comunidad para que no adquieran estos elementos, y que por el contrario, de saber que alguna persona intenta comercializarlos lo hagan saber a las autoridades policiales de inmediato. Las 29 netbooks son herramientas de trabajo que los niños de esta comunidad las necesitan", expresó muy dolido el docente.

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