En febrero pasado, el programa Nacional de Control de Vectores que trabaja en Salta había advertido que el 30 por ciento de las viviendas de Orán estaban infestadas, es decir que tenían Aedes aegytpi en forma inmadura, huevos y larvas.
Sin embargo, allí no se pudo evitar que el brote de dengue desbordara y pusiera en riesgo a la población.
Mario Zaindenberg, responsable del programa, confirmó a El Tribuno que Salud Pública y la Municipalidad de Orán estuvieron al tanto de los resultados de ese relevamiento vectorial.
La situación del dengue en ese momento ya era acuciante y preocupante. Zaindenberg explicó que, de acuerdo a los parámetros de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para que una comunidad no tenga epidemia o el riesgo sea mínimo, debe tener un nivel de infestación menor al 1 por ciento. El riesgo es moderado cuando el porcentaje va del 1 al 5 por ciento y alto si es mayor al 5 por ciento.
"Sí se comunicó a las autoridades. De hecho quien levantó la encuesta fue el personal local de Orán", dijo el profesional. Sostuvo que ante ese escenario es recomendable una acción comunitaria urgente para lograr un control focal domiciliario y un descacharrado complementario.
Recién dos meses después, ante un creciente malestar social, seis muertes por dengue y cerca de 870 casos oficiales, el jueves se procedió en San Ramón de la Nueva Orán a realizar un masivo descacharrado.

El riesgo

La cantidad de chatarra que se sacó de los hogares expone el riesgo al que estaban expuestos los vecinos: entre 1.000 y 1.200 toneladas.
El viernes, El Tribuno constató que vecinos de diferentes barrios seguían despojándose de neumáticos, electrodomésticos, fierros, viejas bicicletas y demás objetos que implican riesgos.
Esta semana, este medio dialogó con la gerenta del hospital San Vicente de Paúl, el intendente de Orán, ministros y funcionarios municipales y provinciales.
En medio del virulento brote, respondieron que no era momento de deslindar responsabilidades ni causas. Esta semana, por cierto, fue apartado del cargo de director general de Epidemiología de la Provincia, Alberto Gentile. No es un dato menor que no se haya designado a un reemplazante cuando se sabe que la epidemia continuará por lo menos un mes más.

¿Y los responsables?

"No es una sola causa hay que sentarse y analizar qué es lo qué pasó. Realmente fue mucha la cantidad de pacientes, que no habíamos tenido años anteriores", dijo a El Tribuno la gerenta del hospital, Liliana Canini el viernes.
El jefe de Gabinete de la Provincia, Carlos Parodi, evitó responder sobre la continuidad de Oscar Villa Nougués al frente de la cartera de Salud. "No es una pregunta que deba responderla yo, deben hacerla al gobernador. No me atrevo a referirme al respecto", afirmó. No obstante, reconoció que le llamó la atención la situación a la que llegó Orán por el dengue. "Hay que evaluar la experiencia de algunos municipios a los que les fue un poco mejor". Y agregó: "Me parece que los especialistas lo deben analizar".
"Siempre se trata de buscar culpables en estas circunstancias. La verdad es que yo no lo pienso así", afirmó el jueves, por su parte, el ministro Villa Nougués, mientras en San Ramón de la Nueva Orán se llevaba adelante el masivo descacharrado y decenas de pacientes esperaban ser atendidos en el hospital con fiebre y dolores articulares. Otros tantos, ante el desborde que evidenció el sistema sanitario, estaban internados en los pasillos del nosocomio o en el edificio para adictos Tinku, donde se improvisó una unidad de hospitalización.
En una reunión que se realizó el miércoles en el Concejo Deliberante de la ciudad de Orán también se expuso que en febrero se veía venir con fuerza al dengue. Y los ediles opositores no pasaron por alto que Orán tenga elevado número de casos pese a las últimas declaraciones ambientales que solicitó el intendente Marcelo Lara Gros.
“Nosotros siempre hemos tenido muchos mosquitos en nuestra historia. Somos una localidad fronteriza, era previsible esto, por eso empezamos las fumigaciones porque veíamos que no podíamos bajar el índice de mosquitos”, expresó a su vez el jefe comunal el día del descacharrado. “La gente se dio cuenta de que esto es un trabajo de todos”, indicó.
Casi todos se escudan en que esa ciudad, la segunda más habitada de la provincia, está en una zona de alto tránsito. Pero otras localidades de los departamentos San Martín y Orán no expusieron tal crisis de dengue. Mario Zaindenberg sostiene también que los ciudadanos deben comprometerse. “Tienen que mantener las medidas mínimas que todo el mundo conoce y pocos practican, si no es difícil”. Hizo notar que queda mucha población susceptible. “Orán ha sido castigada por varias epidemias de distintos serotipos a lo largo de los últimos años”, dijo.

Consejos para la comunidad

  • La gente debe limpiar sus recipientes, cepillar con lavandina para eliminar los huevos que están pegados. Si la gente participa en forma activa con este tipo de actividades, serán menos las posibilidades de tener infestación.
  • El municipio debe organizar un trabajo comunitario. También se tiene que evitar las pérdidas de agua, controlar los sitios de alto riesgo como los cementerios, las chatarrerías y los lugares donde hay líquido estancado. Hay que promover acciones.
  • Salud Pública debe seguir con la capacitación de recursos humanos y hacer una buena vigilancia, que consiste en la detección precoz de los casos. Se debe garantizar un sistema que funcione aceitadamente. Es importante la atención primaria.

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Sección Editorial

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cristian SAIA
cristian SAIA · Hace 7 meses

vagos de mierda en vez de tirar el agua podrida que tienen en sus casas años andan asi despues se quejan


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