El municipio rosarino declaró la emergencia ambiental y sanitaria con el objetivo de controlar los problemas generados por los microbasurales y los sitios baldíos abandonados, tareas que se enmarcan en una campaña contra el dengue. "En realidad, un paso más en la batalla contra la epidemia que nos sorprendió apenas asumimos en diciembre", destacó el intendente Gustavo Solís.
El propósito es terminar con la acumulación ilegal de residuos sólidos y líquidos en la vía pública, que generan focos infecciosos, según se desprende de la ordenanza 3.739/16, ad referéndum del Concejo Deliberante, y que prevé incrementar las multas por baldíos con malezas, además de acortar los plazos para cumplir con la limpieza.
Entre otros puntos, la norma establece que "de acuerdo a lo que confiere el artículo 39 de la Carta Orgánica Municipal, se faculta al Ejecutivo a aplicar una multa correspondiente a 150 y 75 litros de nafta de mayor octanaje de venta masiva al público, a los propietarios de terrenos baldíos y veredas que posean malezas, basuras o afecten la salubridad e higiene transcurridos tres días de realizada la contravención. Vencido el plazo, el municipio procederá al desmalezamiento, cobrando por dicho servicio, más la multa correspondiente".
Fin a las irregularidades
"Tenemos la firme decisión de erradicar aquellas irregularidades relacionadas con la basura en los espacios públicos. Estamos realizando un abordaje integral. Todas las áreas municipales trabajamos en conjunto para combatir esta problemática", subrayó el director de Bromatología, Facundo Cabrera. Asimismo, dijo que "debemos velar por el bien de toda la comunidad y no podemos permitir que existan prácticas contaminantes ni que se ponga en peligro la salud de las personas".
En lo particular dijo que "al tema decidimos abordarlo con la participación de otras áreas, como Obras Públicas, Bromatología, Defensa Civil, todo dentro de un contexto de una problemática sanitaria que nos compete a todos".

Cuatro casos
El jefe comunal recordó que hasta el momento hay cuatro casos que están en estudio, de los cuales tres ya fueron desechados "y uno que vamos a tener resultados en el transcurso de la presente semana. En cada uno de los domicilios se hizo el descacharrado como corresponde, dentro de los requisitos que nos pidieron desde Epidemiología provincial".
Los casos fueron detectados en los barrios Ramón Abdala, en la zona de El Bajo, en Villa Manuela y uno en estudio ubicado sobre calle Sarmiento, cerca de la escuela Manuela Pedraza. "Los tres primeros estuvieron vinculados con personas que estuvieron de viaje en lugares donde la enfermedad ha proliferado y del último caso aún no hay resultado", reiteró el intendente Solís.

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