A principios de semana el Ministerio de Salud de la Provincia confirmó la separación del cargo de quien fuera el director de Epidemiología, Alberto Gentile. Desde entonces se tomó una serie de medidas -principalmente en la ciudad de Orán- para contrarrestar el avance del dengue, que se extenderá hasta mayo y ya le quitó la vida a seis personas. Frente a esta situación y como no se designó a un reemplazante para el área de epidemiología, El Tribuno consultó a un especialista para que describa el escenario nacional que está dejando el mosquito Aedes aegypti.
Omar Sued es infectólogo y director del área de Investigaciones de la Fundación Huésped en la Ciudad de Buenos Aires. Con respecto a las enfermedades que transmite el mosquito, el especialista destacó que si bien son solo tres las que circulan en el territorio nacional, el Aedes transmite otras patologías iguales de graves.
"El mosquito Aedes aegypti está implicado en la transmisión de los virus dengue, chikungunya y fiebre de zika, además de la fiebre amarilla, la encefalitis de San Luis y la fiebre del Nilo", destacó el profesional.
Desde la Organización Mundial de la Salud se estima que las infecciones generadas por este mosquito producen 25.000 muertes al año.
Con respecto al comportamiento del vector, el especialista recordó que estos mosquitos son peridomiciliarios y no vuelan más de 200 metros. Suelen picar al amanecer y al atardecer y se reproducen en lugares donde encuentran agua limpia estancada.
Sin embargo, son varios los factores que influyen en su proliferación y su presencia en algunas áreas del país. "La deforestación, la urbanización, la falta de controles de mosquitos y el cambio climático han tenido un gran impacto en la extensión de la zonas del mosquito Aedes aegypti y en el riesgo de epidemias", agregó Sued.
A través de campañas en escuelas y los medios masivos de comunicación se promueve el control del mosquito mediante la eliminación de los reservorios de agua donde se multiplica. También se pide mantener la limpieza de los patios y vigilar los pozos ciegos, donde la hembra encuentra el lugar ideal para su multiplicación.
Muchas de estas tareas ya se llevan adelante en los municipios de Salta afectados por el dengue y la fiebre chikungunya. Sin embargo, el profesional recordó que la fumigación solo está indicada en casos de epidemias, en combinación con las otras intervenciones. "La Organización Panamericana de la Salud recomienda fumigar con mochilas ultralivianas dentro de las casas, utilizando insecticidas aprobados y, en casos especiales, con equipos móviles, pero no se recomienda fumigar con aviones", agregó Sued luego de conocer que en Salta ya se tomaron estas medidas.
En Argentina las epidemias por las enfermedades que transmite el mosquito vector se producen en los meses de noviembre a mayo, en particular influenciadas por las epidemias en países limítrofes. En lo que va del año se notificaron más de 50.000 casos sospechosos de dengue, la mayoría del serotipo 1, según un relevamiento realizado por el Ministerio de Salud de la Nación desde el 3 de enero al 9 de abril de este año. En Salta, según la secretaria de Servicios de Salud, Viviana Molina, se registraron hasta el jueves 1.184 casos positivos de dengue. Además, hay seis personas fallecidas.
Sued destacó que para contrarrestar el dengue existe una vacuna que la Organización Mundial de la Salud aprobó para usar en países donde es endémico. Tiene una eficacia de entre el 60 y el 80%, pero por ahora no se utilizará en la Argentina.

Chinkungunya y zika

El virus de chikungunya apareció por primera vez en 1952 en Tanzania. Desde la Organización Mundial de la Salud -solo para lo que va el año- notificaron 1 millón de casos. Según el informe del Ministerio de Salud de la Nación, en Argentina se confirmaron 66 casos importados y por primera vez se notificaron casos autóctonos, que llegaron a 95, la mayoría en Salta (fundamentalmente en Tartagal y Salvador Maza).
Sued destacó a El Tribuno que el chikungunya casi nunca deriva en muertes pero sí genera una artritis crónica que puede ser discapacitante y afectar hasta a la mitad de los pacientes.
Por tal motivo, aquellos que padecieron esta enfermedad pueden presentar fuertes dolores entre los seis meses y dos años después de haber tenido los síntomas, lo que además reclama tratamiento a largo plazo y un acompañamiento kinesiológico.
En cuanto al zika, se identificó por primera vez en Uganda en 1947 y desde entonces se han registrado brotes en diferentes países. En 2015 el virus llegó a América y se estima que en Brasil ya ha producido aproximadamente un millón de casos sospechosos.
La complicación más importante es el riesgo de microcefalia en niños que nacen de mujeres que sufrieron zika en el embarazo, lo que se detectó por el aumento inusual de casos en Brasil. También puede presentarse Síndrome de Guillain Barre (un cuadro neurológico con debilidad grave que impide incluso respirar), aunque se continúa investigando para confirmar esta relación.
Este año en la Argentina se notificaron 17 casos importados y uno autóctono, informado por el Ministerio de Salud de Córdoba, por transmisión sexual por el contacto con un viajero procedente de Colombia.
El profesional destacó que la posibilidad de transmisión sexual ha sido un fenómeno que causó preocupación, "ya que el virus puede detectarse hasta dos meses después de la fiebre en el semen".

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora