El jueves pasado una multitudinaria movilización en Caracas volvió a sacudir al Gobierno del presidente de Venezuela Nicolás Maduro, quien busca demorar el referendo revocatorio que, según la mayoría de las encuestas, lo alejaría del poder. Por esa posibilidad marcharon alrededor de dos millones de personas, según distintas estimaciones. Un día después de esa manifestación, un concejal de la capital venezolana, el politólogo Oscar González Florez, estuvo en la ciudad de Salta para disertar en un evento organizado por la fundación Federalismo y Libertad en un hotel local.
"Se vive con mucha expectativa y esperanza que exista un cambio", dijo a El Tribuno el edil, quien pertenece a la Mesa de Unidad Democrática (MUD), propulsora del referendo.
Para la organización es clave que la convocatoria para el proceso de destitución de Maduro se realice durante este año. De postergarse para 2017 y si la población vota por la revocación, legalmente el mando del país quedaría en manos del vicepresidente Aristóbulo Istúriz y no se llamaría a una elección para el cargo, como pretende la oposición.
"Queremos dar un mensaje al mundo y al Consejo Nacional Electoral (CNE) para que convoque al referendo este mismo año. La gente no quiere seguir bajo el mandato de Maduro", señaló el concejal en referencia a las manifestaciones previstas para este mes. El miércoles próximo habrá marchas simultáneas que terminarán en las sedes regionales de la CNE del país caribeño. El 14 de septiembre está prevista una jornada nacional de movilización de 12 horas y el 15 se realizará la denominada "Toma de Venezuela", durante 24 horas.

La vida en Venezuela

La escasez de alimentos y medicamentos, la inflación y el repudio por los 3.000 presos políticos lograron unir a la mayoría del país contra el régimen chavista.
"Las encuestas dicen que la imagen de Maduro ronda el 20 por ciento de aceptación y el sabe que tiene los días contados en la presidencia", aseguró González Florez.
El 5 de julio, unas 700 mujeres de Táchira cruzaron por la fuerza a la ciudad colombiana de Cúcuta para comprar alimentos y remedios. Tras esa manifestación, Maduro abrió las fronteras.
"Vivimos en un estado de escasez muy pronunciado, donde hay colas interminables para entrar a los supermercados. Se nos asigna días para hacer las compras, yo, por ejemplo, tengo que ir los miércoles", relató el politólogo.
Contó que en las farmacias y los supermercados hay fuerte presencia policial para prevenir enfrentamientos, por la desesperación de los vecinos para adquirir productos básicos.
"La falta de alimentos y remedios es problemática, y muchas veces debemos recurrir al mercado negro para comprar, pero significa pagar cuatro o cinco veces más", explicó.
Describió que gran parte de los medios de comunicación están censurados por el Gobierno. "Familias y amistades se separaron por la división que provoca el régimen", aseguró el venezolano, y consideró que en Argentina se veía una situación similar con la anterior gestión kirchnerista.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia


Xavier Deivid
Xavier Deivid · Hace 24 días

Estos son los dueños de galpones llenos de alimentos que no distribuyen en Venezuela y después los traficana Colombia, o bien hacen grandes negociados de importaciones aprovechando la debilidad del sistema cambiario implementado por Maduro, y obvio después salen a hacer campaña...

Se está leyendo ahora