La mañana estaba nublada pero sofocante. Sobre la avenida Uruguay, al pie del monumento al general Martín Miguel de Güemes, más de 3 mil chicos de los cuerpos infantiles de la Policía de toda la provincia se reunieron para desfilar por un nuevo aniversario de las denominadas "Escuelas infantiles". Sedientos, pero orgullosos de formar parte de este festejo, esperaban ansiosos su momento: marchar ante una gran multitud que los alentaba. La mayoría eran padres y familiares de los chicos que se acercaron para acompañarlos. Por más de una hora, tiempo que duraron los actos, los niños permanecieron imperturbables mientras las autoridades brindaban sus discursos y se les entregaba distinciones a los instructores más antiguos.
De este festejo participaron autoridades provinciales, de la Policía y la Iglesia.
Historias de niños
En la actualidad existen 255 centros de contención en toda la provincia a la que asisten más de 9.000 chicos de entre 6 a 13 años. A través de las actividades recreativas, culturales, deportivas y, fundamentalmente, desde el acompañamiento de los padres, los niños forman parte de un espacio de contención en donde se reafirman los valores humanísticos de solidaridad, compañerismo, autoprotección, el respeto de las normas sociales y su importancia para una armónica convivencia.
Claudia es mamá soltera y envía a su hijo Darío de siete años a la Policía Infantil. Comentó que el pequeño ingresó este año a la institución. "Lo que más me gusta es que tiene diferentes actividades y lo puedo acoplar con sus estudios, ya que a la mañana va a la escuela policial y a la tarde a la escuela. Yo decidí mandarlo porque no quiero que esté en la calle", comentó la madre del niño.
Gerogina Vargas es mamá de Agustín, que tiene seis años. "Es hijo único y lo mando para que no esté en la casa con el celu y para que comparta con otros chicos. Creo que es una actividad aparte de la escuela donde también le brindan acompañamiento. A mí me gusta que vaya", destacó Gerogina.
En diálogo con El Tribuno, Agustín expresó que en la escuelita policial se divierte, ya que puede estar en el patio. Además contó que tiene muchos amigos con los cuales puede jugar al fútbol.
El caso de Nora Raquel Yapura es singular y sorprendente. De sus ocho hijos, cinco (tres varones y dos mujeres) pasaron por las escuelas infantiles policiales. Esta señora vive en barrio Solidaridad y resaltó el trabajo que hacen desde la institución. "Creo que ayuda a los niños a formarlos", comentó la mujer.
Ayer asistió al desfile para acompañar a Gastón Yapura, el último de sus hijos que pasó por la institución policial. "Él ahora tiene 18 años y forma parte de la orquesta infantil y este es el último año que va a estar acá. Mi hijo quiere entrar a las Fuerzas (Ejército) y eso es algo que no me gusta mucho, pero es una decisión de él", comentó la mamá. Y agregó: "Empezó cuando tenía siete años y de chico era tímido. Yo buscaba un lugar donde pueda integrarse y es por eso que decidí mandarlo".
26 años de historia
El primer cuerpo infantil de Policía se creó el 13 de octubre de 1990 en el ámbito de la seccional cuarta de la ciudad de Salta, que en aquel entonces funcionaba en la entrada del Parque Industrial. En ese momento se permitía el ingreso solo de varones y surgió por pedido de los vecinos.
El 8 de octubre de 2007, en la comisaría 11, se incorporó a las primeras niñas.
En los cuerpos infantiles los chicos aprenden a cuidar las mascotas, el medio ambiente, son concientizados sobre el trabajo infantil, la drogadicción, la seguridad vial, primeros auxilios, manualidades (madera, telgopor, cuero), danzas, entre otros.

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