Una nueva modalidad de robo de motopartes descubrió la policía en pasaje Lerma, cuando encontraron a un grupo de jóvenes desarmando una motocicleta que supuestamente habían sustraído momentos antes.
La operación tiene el sentido de hacer desaparecer inmediatamente los componentes que pudieran delatar al vehículo cuando éste comience a circular en las calles, es decir apenas las roban le sacan el carenado, la patente, las calcomanías y cualquier detalle que los pusiera al descubierto.
Luego, según una fuente policial ofrecen los carenados, espejos, luces y otros detalles en los compra y venta de la zona.
Más tarde ofrecen la batería y las partes del motor o éste completo.
El procedimiento
Los tres jóvenes de 16, 18 y 23 años se encontraban ayer en la vía pública junto a una motocicleta, la cual miraban desde distintos ángulos, cuando la policía los vio.
La patrulla siguió su recorrido pero luego regresó y los encontró desarmando el rodado.
Los uniformados descendieron del vehículo y le pidieron los papeles al supuesto propietario.
Allí comenzó un debate acerca de quién había llevado el rodado al lugar y finalmente reconocieron que desconocían la identidad del propietario.
Fue sobre calle Federico Daud y pasaje Lerma, en la vía pública, donde los tres hombres tenían en su poder una motocicleta marca Corven 110 cilindradas cuya carcaza, patente y batería y otras partes ya se encontraban en el piso.
Los demorados no poseían la llave de contacto.
Inmediatamente fueron detenidos y secuestrada la motocicleta.

Más de diez robos por día

Aunque no hay cifras determinantes una fuente policial del este de la capital aseguró que por día hay unas diez denuncias por robos de motos en la capital.
El mercado de lo robado mueve miles de pesos, ya que estos vehículos son clonados en talleres barriales donde se intercambian las motopartes.

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