La mayor preocupación de los salteños al momento de pasar revista a la gestión de Juan Manuel Urtubey es la desnutrición: 36 por ciento de incidencia.
No se habla de deshidratación ni de problemas culturales u otros escapismos.
Ese es el mayor problema de Salta según 1.511 entrevistados y es el correlato de un escenario social donde los fracasos en la economía y la falta de desarrollo tienen consecuencias en la gente.
La desnutrición, que está focalizada en el norte, es una preocupación provincial. A ese problema están afectados cuatro ministerios de la provincia. Se vincula en forma directa, según se desprende de los comentarios de los entrevistados con los encuestadores, con serios déficit en la atención en el sistema sanitario, que se refleja en el 14 por ciento del rubro Salud.
El segundo lugar de las preocupaciones, con un 28 por ciento, corresponde a inseguridad. El déficit habitacional se plantea como cuarta opción, con el 13 por ciento y luego se ubica la falta de obras públicas, con el 9 por ciento.

Los temas de la gente

Aunque podría resultar apresurado sacar conclusiones, tanto en la evaluación de la gestión provincial y la nacional, las respuestas reflejan problemas serios de la gente.
Hay decisiones políticas y encrucijadas económicas que se traducen en el deterioro de la calidad de vida.
La gente opinó de acuerdo a cómo se siente y a cómo interpreta la realidad.
La importancia que se otorga a la desnutrición es inequívoca: ni el diagnóstico oficial del problema ni las soluciones publicitadas resolvieron el problema ni siquiera transmitieron confianza.
La preocupación por la salud y la desnutrición se mantiene constante en el territorio encuestado, aunque muestra picos importantes en los barrios del oeste de Salta capital (41 por ciento por desnutrición y 18 por ciento, salud), en Rosario de la Frontera (34 por ciento y 40 por ciento respectivamente) y en Tartagal (46 por ciento y 7 por ciento).
Otro dato relevante lo ofrece la demanda de seguridad. Para quienes respondieron a través de internet, la inseguridad se manifiesta como principal preocupación en el 24 por ciento de los casos, contra el 28 por ciento del sondeo general. Pero el indicador aumenta en los barrios del oeste, del norte, del este y del sudeste de Salta capital (34 por ciento).
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Los problemas son homogéneos en todo el universo sondeado, aunque se observan diferencias llamativas: el 32 por ciento de inquietudes por el desempleo muestra picos alarmantes en Rosario de la Frontera (52 por ciento) y en Tartagal (39 por ciento).

También en internet

En las respuestas a través de internet el nivel de inquietud es similar a las generales (31 por ciento) y en los barrios de la capital salteña es algo inferior aunque sube en los de la zona sur (34 por ciento).
El 19 por ciento alcanzado por el narcotráfico en el cómputo final muestra un gran desnivel entre el resultado que arroja la encuesta digital (9 por ciento) y las respuestas registradas en los localidades de Tartagal (27 por ciento), Orán (23 por ciento), Metán (30 por ciento), y en los barrios del norte, este y sudeste de Salta (26 por ciento), donde el paco se asocia con la violencia juvenil.

Preguntas que quedan abiertas

El sondeo periodístico deja traslucir las consecuencias humanas y concretas de temas abstractos, en los que las responsabilidades son compartidas por los gobiernos de los distintos estamentos. Al recorrer los barrios para realizar las más de mil entrevistas, muchas respuestas quedan en la estadística y muchas preguntas en el tintero.
Quienes señalan la salud y la desnutrición como carencia extrema toman en cuenta el problema más grave y dramático, que es la mortalidad de niños especialmente en la región chaqueña, pero lo asocian con las dificultades cotidianas que enfrentan los habitantes de los barrios con menores ingresos, muchos de ellos sin obra social, para acceder a la atención médica.
El desempleo en Salta es un problema muy grave, mucho más profundo que el mezquino 7,5 % que admite el Indec. Su origen es económico y debe buscarse en la recesión, que ya cumple cinco años y se agravó en 2016. Pero también pesa la ausencia de desarrollo de las fuentes de ingresos con mayores ventajas, como el turismo y el campo.
Para quien analice las opiniones expresadas por los entrevistados pero no explicitadas en la estadística, la inseguridad y el narcotráfico son preocupaciones vinculadas que se traducen en distintas formas de violencia social. “Narcotráfico” es un término con dos connotaciones: el accionar de las grandes bandas, incluso infiltradas en las fuerzas de seguridad, y la venta al menudeo.
Con respecto a la corrupción -la prioridad para el 22% de los salteños entrevistados- del sondeo no se deduce un destinatario concreto.

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