Un chofer de la empresa de transporte San Antonio, que realiza el trayecto entre Tartagal y Salvador Mazza, vivió un momento de pánico la noche del lunes, cuando varios sujetos lo abordaron a pocos metros de la terminal de ómnibus con el objetivo de robarle.
El trabajador del transporte, identificado como Carlos Gutiérrez, llegó a la terminal de ómnibus y se topó con otro colega -de la misma empresa-, quien estaba junto a su unidad, estacionada en el andén. En consecuencia, Gutiérrez aguardó para ingresar y estacionó el micro sobre la ruta, a metros de la terminal. El enorme rodado quedó en una zona iluminada, donde transitan muchos peatones. Nunca imaginó que audaces ladrones podían abordarlo en el lugar.
El chofer tenía la puerta abierta de la unidad cuando vio que se acercaban dos sujetos en actitud sospechosa, por lo que atinó a cerrar a tiempo la puerta del ómnibus. Al no poder abordarlo porque la puerta estaba asegurada los sujetos le arrojaron piedras contra el parabrisas, la puerta y las ventanas, pero el chofer no se amedrentó, arrancó el ómnibus y se retiró del lugar.
A raíz del ataque el chofer sufrió una crisis de nervios, por lo que debió ser asistido en el hospital Perón.
Luego de reponerse del mal momento el conductor consideró que "los choferes que hacemos este recorrido estamos en riesgo permanente, porque nos hacen esperar afuera de la terminal hasta que la otra unidad de la empresa desocupa el andén. Espero que ahora nos autoricen a esperar a los pasajeros dentro de la terminal", expresó preocupado.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora