Seis meses fue el tiempo que le dio la Federación Argentina de Asociaciones de Anestesia, Analgesia y Reanimación (FAAAAR) al hospital San Bernardo para subsanar algunas fallas que existirían en la residencia de anestesiología. Con 17 médicos de planta y 15 residentes, el nosocomio es el único centro formador de la especialidad en la provincia. De acuerdo a lo expresado desde la Asociación Salteña de Anestesia, Analgesia y Reanimación, el informe elaborado por la entidad nacional da cuenta de algunas refacciones necesarias en algunos quirófanos y la provisión de equipamiento.
"Venimos de una reacreditación de seis meses y volvimos a darle una reacreditación por otros seis más porque existen algunos temas puntuales que se deben resolver en el servicio", dijo a El Tribuno el presidente de la asociación salteña, Julio Durán. "Mayormente tienen que hacer una remodelación edilicia en quirófanos y comprar equipamiento como es el caso de monitores", agregó el facultativo.
Tomada como un especialidad crítica en la que la única manera de formación es a través de la residencia, las expectativas del sector están puestas en el cumplimiento de los requisitos establecidos por FAAAAR. La situación no es nueva para el hospital San Bernardo, la planta de anestesiología fue una de las que evidenciaron más conflictos en los últimos años, entre ellos la falta de especialistas. "Ahora tenemos una relación fluida con la gerencia y esperamos que se corrijan todas las deficiencias que se observaron cuando vino la gente de la Federación", expresó Durán. La última reacreditación se habría otorgado hace quince días y vence el próximo 31 de diciembre.
Una especialidad crítica
Si bien el sistema de residencia depende del Estado (Ministerio de Salud Pública de la Nación) el espacio físico en el que se desarrolla está bajo la órbita del hospital San Bernardo.
En este sentido, las remodelaciones edilicias a ejecutar estarían relacionadas con dos quirófanos y la compra de ecógrafos, neuroestimuladores y una base para suministrar anestesia total intravenosa. De acuerdo a lo establecido en estos casos, debe existir un residente por cada quirófano.
"Nuestra formación es crítica no se puede simular, la formación tiene que ser en quirófano", recordó Julio Durán.
Expectante sobre lo que sucederá en los próximos meses, desde el organismo local confían en que el servicio de residencia de anestesiología podrá obtener una acreditación por dos o tres años, tiempo habitual de los permisos que otorga la federación argentina.
La carencia de anestesiólogos no es ajena en el sector público ni en el privado por lo que el sistema de residencia cobra un papel fundamental en la provisión de nuevos recurso humano.
Sistema de residencia
La residencia configura un modelo particular dentro de la formación de posgrado, que se distingue por las posibilidades de práctica intensiva e inmersión en el medio hospitalario. El residente tienen una doble oportunidad de aprendizaje: no solo profundiza en un área de conocimientos sino que aprende el desarrollo del trabajo real. La formación en servicio potencia la apropiación de las prácticas de cada especialidad, sus conocimientos, sus códigos y los propios de las instituciones de salud y lo convierte en el mejor sistema de formación de especialistas en el posgrado.
Desde el San Bernardo
"La residencia de anestesia está aprobada por el Ministerio de Salud de la Nación, además de eso, la Asociación da acreditación científica por seis meses", dijo a El Tribuno la gerente de Atención del hospital San Bernardo, Patricia Ayala. Al ser consultada sobre el compromiso adquirido por el nosocomio hasta fin de año aseguró: "El compromiso es colaborar como siempre con las actividades docentes que realizan en el mismo".

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