Clara Carolina Silva, de 41 años de edad -miembro de la Policía Bonaerense con rango de sargento- tuvo que ver cómo efectivos de su propia fuerza llegaban a su casa en José C. Paz para detenerla por un motivo al menos incómodo: amenazar de muerte al presidente de la Nación.
Desde @carosilva911, una cuenta de Twitter que usa su nombre, la cuenta oficial de Mauricio Macri recibió una advertencia explícita el sábado al mediodía: "Hoy te voy a matar acá en la quinta Los Abrojos. Ojalá estés con tus hijos así mueren todos juntos", en referencia a la propiedad del Presidente en la zona de Malvinas Argentinas. Llegaron mensajes del mismo tenor a la cuenta de la ministra Patricia Bullrich.
Así, llegó una denuncia al 911, que recayó en la UFI Nº 22 de Malvinas Argentinas y en el Juzgado Federal Nº2 de Lomas de Zamora. Silva no recibió cargos en su contra: era evidente que las amenazas no venían de su lado. Una rápida mirada a la cuenta, que lanza intimidaciones a funcionarios como la gobernadora María Eugenia Vidal desde el 5 de este mes, demuestra que si Silva fue la autora, entonces tenía una obvia voluntad de que la lleven presa: los tuits llevaban no solo su nombre y apellido, sino también su número de legajo y su DNI.
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Ante el juez de la causa, la sargento negó que la cuenta fuese suya e incluso señaló como posible responsable a su ex pareja, también efectivo de la Bonaerense, un oficial subinspector del cual se separó hace más de un año. Silva aseguró que no es la primera vez que su ex la involucra en hechos falsos.
En la lista de tuits, hay mensajes que señalan a Vidal con un fuerte enojo y que tienen una evidente lectura de cara a las nuevas internas de la Bonaerense, con 20 comisarios mayores que tuvieron que abandonar sus puestos con la nueva gestión de Cambiemos. Esto se suma a la quita del control de horas adicionales en espectáculos deportivos y las siete plantas verificadoras de automóviles que controla la fuerza a lo largo de la provincia, dos cajas clave para la Policía provincial, y a las acusaciones que enfrenta el jefe Pablo Bressi por presunta complicidad narco, recaudación negra y violencia de género.
"Hija de puta, tenés que morirte, no me vas a poder echar. Junto la plata para vos también", fue uno de varios tuits dedicado a la gobernadora. "La plata que yo junto del juego se la llevan ustedes, así que no sé qué descubrió", continuó.
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Fuente: Infobae

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Sección Editorial

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Re KennethU
Re KennethU · Hace 1 mes

Encuentro dos posibilidades: esta sargento es completamente retonta o le hackearon la cuenta. Si tenés alguien que conoce cómo acceder a tu cuenta y te peleás con él, cambiá la clave.

German  Ruarte
German Ruarte · Hace 1 mes

NO VOLVERE A VER EL PAIS DE PAZ, BUENA VOLUNTAD Y ABUNDANCIA , ""A DONDE NO LLEGABAN NOTICIAS DE LA POBREZA Y EXPLOTACION DEL INTERIOR "", REALMENTE NO LE ENTIENDO ?????????, ESTA UD. EN SU SANO JUICIO?.

Monica Cassels
Monica Cassels · Hace 1 mes

Creo que sí, estoy en mi sano juicio, Germán Ruarte. Efectivamente, en los años 40 del siglo pasado, los habitantes del conurbano bonaerense no tenían, en general, noción del nivel de pobreza y explotación laboral del interior del país, especialmente en las provincias del norte. Vivíamos tal vez en una burbuja, en la que efectivamente percibíamos al país como un lugar de paz, buena voluntad y abundancia. No la abundancia del lujo, sino de alimento para todos, buena voluntad, solidaridad y cooperación entre los vecinos de todos los estratos sociales, y un nivel cultural de toda la población indiscutiblemente muy superior al actual.

Monica Cassels
Monica Cassels · Hace 1 mes

Cristina Fernández de Kirchner ha dejado un país dividido, violento, corrupto, injusto, ignorante, irracional e inmoral. Y no es del todo su culpa, sino que también el peronismo y las dictaduras militares han contribuido su parte. ¡Cuántas generaciones llevará sanar todo el daño de más de medio siglo! No volveré a ver el país de paz, buena voluntad y abundancia que conocí en mi niñez en las afueras de Buenos Aires, a donde no llegaban noticias de la pobreza y explotación del interior. Pero no son los descendientes de esos pobres los violentos de hoy, sino precisamente los endoctrinados por los gobiernos antidemocráticos arriba mencionados. ¡Pobre mi patria herida, cómo te podremos sanar!

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