La necesidad de regresar a los mercados internacionales para conseguir dólares obligó al gobierno de Mauricio Macri a acelerar los tiempos para cerrar un larguísimo conflicto con los fondos buitre.
Pese a la atractiva oferta de pagar unos 6.500 millones de dólares, el "juicio del siglo" todavía no está terminado.
Hasta ahora, los intentos de la administración macrista para obtener dólares tuvo magros resultados, más allá del sesgo definitivamente promercado que muestra a cada rato el equipo económico.
Consiguió, eso sí, un préstamo de 5.000 millones de dólares de entidades privadas para fortalecer las reservas del Banco Central, pero a una tasa no tan conveniente.
Los exportadores aceiteros y cerealeros, beneficiados por una baja en retenciones y una fuerte devaluación, están liquidando divisas por debajo de lo esperado y prometido.
En ese contexto, el Ministerio de Economía atravesó en enero otro traspié: tuvo que declarar desierta una licitación de Bonar 2020 prevista por 1.000 millones de dólares.
Ahora, la apuesta oficial es terminar el conflicto con los fondos buitre y para eso ofreció pagar unos 6.500 millones de dólares, con los que todavía no logró convencer al influyente y belicoso Paul Singer, dueño de NML Capital y que es asistido por otros acreedores.
La estrategia de Singer es, precisamente, dilatar las negociaciones para seguir dejando a la Argentina al margen de los mercados y conseguir un ofrecimiento mayor. Con el apoyo del negociador, Daniel Pollack, quien abandonó su habitual sobriedad y elogió a Macri de una manera poco usual para el ámbito financiero en el que se mueve.
Macri y el ministro Alfonso Prat Gay intentarán ahora persuadir al controvertido juez Thomas Griesa para que definitivamente destrabe el conflicto. Superado ese trance, el Gobierno tendrá el camino expedito para conseguir dólares vía endeudamiento, el camino que llevó a la Argentina a tener que atravesar esta situación.
Macri dialogó con Pollack
Alfonso Prat Gay, al referirse a las negociaciones, confirmó que Macri dialogó con Dan Pollack desde Tucumán. "Tuve una larga charla con el mediador por primera vez. Nos pareció que era favorable para la negociación que el Presidente hablara también con el mediador porque eso le daba a Pollack la posibilidad de acercar posiciones, y a partir de ahí vimos que las posiciones más duras se iban ablandando. Hubiéramos querido llegar a un acuerdo incluso ayer, no fue posible, pero si cumplimos con la promesa que habíamos hecho hace dos semanas", relató.
"Hasta el llamado de Macri los fondos más duros pensaron que estábamos jugando al póker y se dieron cuenta de que era en serio y que queríamos cerrar", dijo. El jefe de Hacienda y Finanzas negó que se haya firmado un preacuerdo para mantener las negociaciones en estado reservado, sin conocimiento de la opinión pública. "Hacemos las cosas de manera transparente, no firmamos ningún acuerdo de confidencialidad, hicimos pública la oferta", resaltó.
Los puntos claves
1. Argentina calcula que pagará en efectivo un total de US$6.500 millones en caso de que todos los acreedores acepten la propuesta oficial.
2. El pago a los acreedores será en efectivo y para conseguir esos fondos, el Gobierno ya avisó que emitirá bonos en los mercados de capitales.
3. Los tenedores de títulos públicos que participen de la operación deberán renunciar a todos sus derechos, sumas adeudadas y acciones judiciales derivados de sus títulos públicos.
4. A los acreedores que no tienen medidas cautelares por el pari passu (trato igualitario) el Gobierno les ofreció pagarles el 100% del capital más otro 50%. En total, recibirían 150% del reclamo original si toman el ofrecimiento oficial.
5. Para los inversores que ya tienen sentencias de los tribunales de Nueva York, el Gobierno les ofreció el 100% del monto original reconocido en dicha sentencia monetaria menos un descuento del 30%.
6. La propuesta se encuentra sujeta a la aprobación del Congreso de la Nación así como de la resolución judicial que disponga el levantamiento de las medidas cautelares.
7. Luego de las negociaciones, dos de los seis fondos buitre más importantes aceptaron la propuesta argentina. Estos son Montreaux Partners y Dart Management.
8. Aún quedan sin pronunciarse dos grandes acreedores como Elliott Management, del multimillonario Paul Singer, y Aurelius.
9. La estrategia oficial es dividir al grupo de acreedores para que los más intransigentes queden eclipsados por los más "acuerdistas".

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