En los últimos dos años, el crecimiento de la población de perros domésticos y los ataques en jauría diezmaron la población de vicuñas del criadero más grande de la provincia de Salta, ubicado en la localidad de Molinos.
La situación es gravísima: de haber tenido 132 animales en 2011, luego de 17 años de trabajo, hoy solo les quedan 19 ejemplares de este delicado camélido americano cuya fibra es de las más codiciadas en el mundo entero.
El emprendimiento de la Asociación de Pequeños Productores y Artesanos de Molinos tiene un difícil camino para recuperar su plantel de vicuñas si no intervienen decididamente la Municipalidad y el Gobierno de la Provincia.
Solo este año, los perros le mataron 32 vicuñas, varias de ellas eran hembras que estaban preñadas y otras eran crías de pocos días y semanas. El resto eran machos, algunos adultos en plena época reproductiva y otros más jóvenes.
"Los perros entran cavando por debajo del alambrado romboidal y matan a las vicuñas que son muy sensibles", explicó el presidente de la asociación, Víctor Ramón Guaymás.
El peor ataque ocurrió entre el 21 y 22 de septiembre de este año. Ambos días perros de mediano y de gran porte ingresaron a los corrales y mataron a 19 vicuñas e hirieron gravemente a otras dos que terminaron muriendo a los pocos días.
Casi dos semanas después, el 5 de octubre, en otro ataque murieron otros 7 ejemplares.
"No las comen, solo las matan; no sabemos por qué. Pero lo importante aquí es que nadie hace nada; en Molinos existe una norma municipal que prohibe tener perros sueltos en la calle porque no solo está el criadero de vicuñas sino también de ovejas y cabras que también pueden ser víctimas de estas jaurías, sin embargo, nadie cumple", se quejó y lamentó a la vez Mercedes Puló, coordinadora de la asociación de criadores.

Los responsables

Son numerosas las denuncias policiales que hicieron Guaymás -en su carácter de presidente de la entidad- y Juan Nolasco Quiroga, encargado del criadero Coquena. En casi todos los casos identificaron a los dueños de los perros domésticos.
En esos escritos quedó registrado que uno de los canes pertenece a la señora Antolina Zerpa, quien vive en el barrio El Milagro, casi a dos kilómetros de donde están los corrales. Otro de los animales le pertenece a Marcela Venticola, del barrio 30 Viviendas.
"No pedimos otra cosa que los dueños se hagan cargo de sus perros y los tengan en sus casas; hoy si alguien hiciera un censo en el pueblo podría ver que prácticamente ya hay más perros que gente", se quejaron desde la asociación.
El último ataque fue denunciado el pasado 5 de diciembre, cuando otra vez un perro de la señora Zerpa mató a una vicuña e hirió gravemente a otra.

Una acción integral

Sin la intervención de la Municipalidad de Molinos ni del Gobierno provincial, el criadero de vicuñas tiene un futuro incierto.
"Para nosotros es como si se hubieran tirado a la basura 24 años de trabajo, porque por estos ataques y otro mucho menos severo de un puma en 2011, hemos vuelto a tener casi la misma cantidad de ejemplares que cuando nació el criadero, allá en el año 1994", aseguró Puló.
Entonces, la entidad había recibido casi una docena de ejemplares del INTA, a través de un proyecto de desarrollo sustentable para pequeños productores.

Pérdida económica y social

Solo este año, con la muerte de 32 vicuñas cazadas por perros de Molinos, los miembros de la Asociación San Pedro Nolasco perdieron 250.000 pesos por la fibra que no podrán obtener de los animales muertos.
El criadero Coquena da trabajo directo a 25 familias, que incluyen a quienes las cuidan, las esquilan y cultivan su alimento. A diferencias de otras experiencias, la Asociación da valor agregado a la fibra, ya que solo vende productos terminados que incluyen el hilado y el tejido en piezas artesanales de altísimo valor. "Si vendemos una pieza a $15.000 es dinero que entra al pueblo en forma directa", destacó Víctor Guaymás, titular de la entidad.

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Angel  Albiol
Angel Albiol · Hace 1 mes

¿Hasta cuando se va esperar? ¿ Donde esta la asociación protectora de animales? O las vicuñas no son animales, son una especie en vía de extinción, con la grave situación que una comunidad de emprendedores y familias que viven directa o indirectamente de la producción, se vean afectados por propietarios irresponsable de eso perro dañinos no toman medidas o los mismos tienen parientes en la política o pertenecen a la municipalidad de Molino, con gente como esta la Argentina no va ha salir adelante. Sres. de la cooperativa tomen medidas por cuenta propia ya no esperen más daños y cuiden ustedes sus animales ya que las autoridades y los propietarios de los perros no lo hacen.

Angel  Albiol
Angel Albiol · Hace 1 mes

Donde esta la asociación protectora de animales que no intervienen, o las vicuñas no les pertenecen ser cuidadas y más aún una especie en vía de extinción y si loe dueños no toman medida que la cooperativa actúe por cuenta propia y extermine esa plaga, antes que ellos liquiden todas las vicuñas.

daniel cruz
daniel cruz · Hace 1 mes

Qué tristeza me da ver estos hermosos animales muertos. Ojalá se pueda solucionar esta desgracia.

Mercedes Puló
Mercedes Puló · Hace 1 mes

Nosotros en el Criadero hemos actuado siempre en el marco de la ley. Los perros son inimputables, imputables son los dueños y las autoriades de Molinos, que ni siquiera nos expresaron una palabra de aliento.

Daniel  reyna
Daniel reyna · Hace 1 mes

Sr . Mercedes Pulo. tiene toda la razon los perros son inimputables , ponga a trabajar perros en su criadero que terminen con esos ataques, perros que mata a otro perro en propiedad privada es inimputable tambien. de manera muy sencilla y a la antigua funciona

· Hace 1 mes

Un rifle sanitario y muchas balas para la jauria


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