Colaborar con la conservación del medio ambiente y disfrutar de la naturaleza se basa muchas veces de una cuestión de actitud y de ingenio.
Crear en el jardín un ámbito propicio para atraer a las aves, como el colibrí o picaflor, es una aventura emocionante. Los expertos aconsejan como primer paso tener claro algunos conceptos relacionados con esta especie, como su dieta. El colibrí se alimenta del néctar de flores y son importantes polinizadores. Necesitan comer cada 10 minutos, esto significa que consumen en alimento cerca de 2/3 de su peso corporal cada día. El colibrí puede morir de hambre si deja de comer tan solo dos horas. Sin embargo, por las noches o ante la escasez de comida son capaces de entrar en una especie de hibernación reduciendo su metabolismo, ritmo cardíaco y respiratorio, por lo tanto su necesidad de alimento.
Estas aves comen hasta entrada la tarde y duermen hasta el amanecer. Sobreviven principalmente del azúcar que obtiene del néctar de las flores. Si bien este alimento es energético pero resulta pobre en proteínas, vitaminas y minerales, los picaflores complementan su dieta cazando pequeños insectos.
Al igual que las abejas pueden calcular la cantidad de azúcar en una flor y pasar por alto las que no son adecuadas a sus necesidades nutricionales. Prefieren que el azúcar ronde el 25%.
Para disfrutar del vuelo y la danza de los colibríes no es necesario internarse en el bosque ni viajar cientos de kilómetros. Si se cuenta con un parquizado adecuado, el pequeño jardín de una casa familiar puede ser el escenario para entrar en contacto directo con ellos.
Las flores favoritas
Las flores que polinizan los colibríes son coloridas, particularmente rojas, anaranjadas, amarillas, blancas, azules o moradas. Prefieren las que tienen una corola tubular. Para extraer el néctar el colibrí introduce su largo y afilado pico en el centro de la flor. En este proceso, la parte frontal de la cabeza es cubierta con el polen. Cuando el colibrí extrajo el néctar, se va, pero a los pocos minutos regresa para alimentarse otra vez. De esta manera lleva el polen de una flor a otra. Es un cruce efectivo que coloca el componente masculino en el femenino de dos flores diferentes, lo que puede dar lugar a la reproducción y el crecimiento de nuevas plantas.
Entre las flores que atraen a los picaflores se destacan las aliabas, salvia de jardín, campanillas moradas, madreselva, campanas de coral, flores de Bach, etc. También se pueden utilizar árboles, enredaderas, arbustos y flores perennes o anuales. Las tubulares son las que tienen mayor cantidad de néctar, por lo tanto son las más atractivas para estas pequeñas aves zumbadoras.
Otro punto a tener en cuenta: hay que eliminar el uso de plaguicidas, que mata a los polinizadores. Es también atractivo para estas aves el armado de pequeños sitios donde puedan posarse para descansar, como árboles o colgadores de plantas. El macho es territorial y resguarda tanto su espacio como su fuente de alimento. Elegirá un lugar para posarse que le permita observarla y ahuyentar a la competencia.

Las variedades en Salta
Según la Lista de Aves de la Provincia, en Salta fueron registradas las siguientes variedades de picaflores: ermitaño canela, colibrí orejas azules, picaflor de antifaz, vientre negro, yungueño, coludo o cometa, puneño, andino, castaño andino, frente azul, tesorero o gigante. También se catalogaron las variedades mediano, picudo, barbijo, enano, común, zafiro, vientre punteado, blanco, lazulita y bronceado.
El listado de aves es el resultado de un trabajo conjunto entre el Centro de Observación de Aves de Salta, el Gobierno de la provincia y científicos.
Existen sectores como el puneño y la selva del norte, que requieren aún de mayor investigación.

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