Cuentan que en las antiguas Grecia y Roma se creía que el esmalte rosa, combinado con otra prenda del mismo color, auguraba la muerte y la desolación, invocando a las bestias del mismo Averno. Por ello las damas de la alta sociedad se teñían las uñas con cosméticos rudimentarios a base de productos naturales. En el 3500 a. C. las egipcias aplicaban un tinte negro sobre sus uñas. Los colores más brillantes eran asignados a la familia real y a las reinas de Egipto. De igual forma en la cultura china alrededor del 3000 a. C., el color de las uñas demostraba el estatus social. Ya en la dinastía Ming el esmalte evolucionó y comenzaron a utilizarse más diversidad de productos como cera de abeja, clara de huevo, gelatina, tintes vegetales y goma arábiga.
Ahora la preocupación central por el aspecto de las uñas se despierta al momento de asistir a una reunión especial. El cabello radiante, el vestido y los zapatos en una combinación perfecta a lo que, según el último clamor de la moda, hay que agregar unas uñas decoradas y elegantes que vayan acordes con la situación.
Pero entonces, ¿cómo decorar las uñas? La respuesta es el nail y el bubble art. El arte de las uñas surgió en Nueva York y se difundió rápidamente entre blogueras de moda y famosas de todo el mundo. Si bien estuvo en boga en la década de los 80, su regreso actual viene acompañado de intervenciones lúdicas y artísticas.
Hoy en día la tendencia para la vida en general y los cuidados del cuerpo y la belleza en particular es arrojar las redes en el gran océano de internet y pescar tutoriales. Acerca del nail art hay diseños de todo tipo y para gustos diversos. Desde simples líneas o puntos hasta motivos alusivos a Star Trek o a la cara de tu animal favorito. Los hay también con pinturas de artistas como Piet Mondrian, logos de marcas como Louis Vuitton, luces fluorescentes, materiales naturales y mucho más. En EEUU se realizan exposiciones donde se presentan obras de arte sobre lienzos minúsculos para ser llevadas sobre las uñas. El resultado en el mundo no virtual es el aumento de un 43% en la venta de los esmaltes de uñas, que dejaron atrás a su gran competencia: el lápiz labial.
Consultada por El Tribuno, la esteticista Alejandra Bernardón expresó que en Salta cada día son más las mujeres que se animan a dar a sus uñas una apariencia artística. Añadió que en las preferencias de las clientas prima la aplicación del gibré (purpurina) y las perlas sobre un color de base. Detalló que el servicio comienza con el limado y el pulido tradicionales, luego se puede brindar un esmaltado arenado o colocar stickers. “Los diseños los encontrás en Google y las variantes son interminables”, dijo y aclaró que no hay reglas escritas para el nail art aunque tampoco para el esmaltado y que incluso la elección del color se volvió independiente de las estaciones del año. Acerca de la durabilidad del nail art, Alejandra señaló: “Las cosmetólogas decimos que es un esmaltado CBC, es decir, casamiento, bautismo y comunión (risas). Para lavar los platos no es”. Agregó que respondiendo a esta necesidad y viendo el mercado emergente surgió el esmalte semipermanente porque hoy las mujeres quieren sus uñas impecables por más tiempo. Alejandra evaluó que el buen gusto se encuentra en una flor o hasta en diseños de paisajes, pero que ya el bubble nail, de diseño 3D y un grosor mucho mayor del normal, roza lo grotesco.

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Papacho Salteño
Papacho Salteño · Hace 12 meses

Tengo mi vecina que hace eso... Porque esta al pedo todo el tiempo... a labura vagas...


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