Los primeros minutos del año 2016 me encuentran brindando en el lobby con el conserje y los dos maleteros del hotel en pleno centro de Hanoi.
Acabo de regresar de los festejos a puras pantallas led gigantes en los diferentes puntos de festejo alrededor del lago Hoan Kien, donde se juntaron miles y miles de personas que, al son de música electrónica cantada en vietnamita y vestidos con un arco iris, van formando un mar de almas que bailan y gozan las luces, los fuegos artificiales, mientras que los más viejos miran absortos, tal vez recordando aquel lejano 1986, cuando empezó la más reciente guerra que está librando el país, el mítico proceso Doi Moi.
Este año se cumplen 30 años, me comentan los tres trabajadores, que nacieron en ese proceso poderoso, todos hijos de padres que participaron en la guerra contra la invasión de EE.UU.
Tony, el conserje, con sus 28 años y un inglés veloz, sabe que la satisfacción al cliente hará que su sustentablidad en el puesto se asegure, por lo menos mientras no haga falta otra habilidad y si hace falta más, su apertura al aprendizaje lo mantendrá actualizado. El ya estuvo trabajando en los emiratos árabes y no escatimaría esfuerzos para volver a viajar por el mundo y protagonizar su salto evolutivo que enorgullecería a sus padres.
Me cuenta que en la cultura vietnamita, el prestigio de los padres lo construyen los hijos siendo más importante que un adulto diga "soy padre de" , a que un joven diga "soy hijo de". Cuando nuestros padres se sienten orgullosos de nuestros logros, hemos realizado un salto de calidad. Bastante diferente a nosotros en occidente.
El Doi Moi supo distinguir específicamente lo que es un cambio a una renovación transformacional.
El cambio irrumpe con ánimo transformacional pero el foco está puesto en la anulación del pasado y esto en los procesos sociales es nefasto, mientras que la Renovación Transformacional es dinámica, progresiva, inclusiva y tiene un proceso interminabe de mejora.
El proceso de Renovación comenzó pasando una década de la forzada partida de los marines, fueron años donde el hambre, la desolación y la miseria se hizo lugar confundiéndose con el heroísmo vietnamita que se sacaba a otro invasor de encima como fueron, los chinos 1000 años y los franceses casi 100. La voracidad imperialista ensañada con un pueblo.
Los Vietnamitas fieles a su sabiduría, comenzaron la renovación (Doi Moi) un año antes que los rusos (Perestroika) y sobre todo aprendieron de los errores garrafales de esta y se aferraron al lema: "Es más barato aprender de los errores ajenos que solo de los propios".
Observaron como la URSS implemetaba una terapia de shock que generó una desintegración caótica, con inestabilidad y profundo debilitamiento, acompañado a que los dirigentes rusos negaban el pasado revolucionario en su ADN y sucumbieron ante la proliferación de las mafias organizadas.
Aprendieron que las transformaciones son procesos no sucesos. Y que el bien colectivo imperiosamente necesita una congruencia entre los conceptual y lo pragmático, adhiriendo a la renovación permanente, como horizonte de evolución. Tambien miraron a occidente como modelo económico y notaron que la pobreza crece, el deterioro del medio ambiente aumenta, la impunidad y la corrupción son moneda corriente, la inseguridad es lo más seguro y el aplazamiento de la equidad social es notable.
Conversando con los hijos del Doi Moi, se nota que hay un nuevo Vietnam que mira hacia atrás chequeando cómo estábamos antes y deseosos de estar cada vez mejor. Recuerdan la inflación de más de un 700 por ciento en 1996 y ahora no es más del 3%.
Me cuentan mientras se acomodan sus trajes entallados tipo francés, con sus calzados de prominente punta tipo italiana, que el proceso de renovación tuvo 5 lineas:
  1. Renovación del modelo de pensamiento, logrando reorientar a conceptos de desarrollo de personas, para que logren satisfacer sus deseos personales y colectivos acompañando la tendencia inexorable de que no hay bien colectivo sino hay bien individual y viceversa.
  2. Renovación de la gestión económica se ha reconocido la existencia de múltiples formas de propiedad y de múltiples componentes económicos; se ha declarado necesario aplicar el modelo de la economía del mercado con la gestión estatal social. se ha abandonado aquella política social idealista que no se basaba en las condiciones económicas reales y se ha exigido combinar orgánicamente el crecimiento económico con la puesta en marcha de la equidad y el progreso social.
  3. Reordenamiento del sistema político: se ha hecho énfasis en la necesidad de redefinir el papel dirigente del partido gobernante diferenciándolo del papel del estado; de establecer el nuevo contenido y método de la acción dirigente del partido; de edificar el estado del derecho del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.Siendo en este eje unos de los mas urticantes y de alta resistencia.
  4. Renovación de la politica social: Poner el merecimiento del pueblo a una calidad de vida superior y salir de la lógica del sacrificio por lo ideológico fundamentalista.
  5. Renovación de la política exterior: Aquí la implementación del internacionalismo adhiriendo a la épica de un país amante de la paz, independencia, solidaridad, amistad, cooperación y desarrollo.

El lema

El pueblo de Vietnam está dispuesto a ser amigo y confiable socio de todos los países que se entreguen a la lucha por la paz, cooperación y desarrollo.
Las conquistas de Vietnam en el tiempo son colosales, como bajar de 700 % a 3% la inflación. Crecen sostenidamente a un promedio del 7 % anual, exportando. La estructura económica nacional ha progresado hacia la industrialización y modernización. Gracias a ello, el porcentaje de la producción agrícola en el PBI se disminuye de 45% en 1986 a 28% en la actualidad, mientras la producción industrial aumenta al ritmo promedio anual de 13,5% . El 92% tiene acceso al uso de la electricidad; 80% al uso del agua potable y su nivel de escolarización alcanzado es sexto grado.
El turismo tuvo un salto significativo con un promedio de dos millones de visitantes extranjeros cada año. Vietnam ha logrado atraer más de 40 mil millones de dólares en inversiones directas extranjeras. Se han notado avances importantes en las ramas del petróleo, confecciones, productos marítimos y electrónicos, así como en las esferas financieras y bancarias.
La creatividad paga dividendo y una de esas ideas es "accionalizar" las empresas del Estado, un desafio paradigmático, lograr que los trabajadores inviertan en sus empresas para sentirlas suyas y expandir productividad.
Como decía Ho Chi Minh: "el pueblo vietnamita tiene el derecho a no rendirse jamás". Vietnam muestra al mundo que renovar no es negar lo hecho con anterioridad, sino continuar haciéndolo mejor permanentemente y saber que no importa si el gato es negro o si el gato es blanco, lo que importa es que cace ratones.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora