Don Juan Pablo Nuñez cumplió el 29 de diciembre pasado sus primeros 100 años de vida y los festejó junto a sus familiares y amigos.
El longevo varón nació en 1915 en El Brete, Trancas, provincia de Tucumán, pero dijo que se siente metanense porque reside en San José de Metán desde 1956 o sea hace justo 60 años, apenas un poco más de la mitad de su existencia.
"Yo vivía con mi familia en el campo tucumano, hacía trabajos rurales desde muy chico y montaba a caballo", comentó Juan Pablo en voz baja, como acostumbra a hablar desde siempre, según recuerdan sus amigos.
El abuelo fue padre de ocho hijos, pero uno de ellos, Francisco Nuñez, desapareció durante la última dictadura militar, luego de que personas desconocidas se lo llevaran de su casa, en el barrio Lugano de San José de Metán y desde entonces jamás sus familiares lo volvieron a ver.
Don Juan Pablo trabajó en Vialidad de la Provincia y en el ferrocarril en Joaquín V. González y en Metán.
Actualmente es jubilado ferroviario y pese a sufrir algunos problemas auditivos y de visión, propios de edades avanzadas, tiene una excelente calidad de vida.
"La receta para llegar a los 100 años es no fumar ni tomar alcohol, comer sano y tener una vida ordenada. Nada de comidas condimentadas", dijo sonriente el hombre que cumplió nada más y nada menos que un siglo de vida.
El exobrero ferroviario recibió a El Tribuno en su casa del barrio Lugano, rodeado por sus hijos.
Una de ellos, Rosa Margarita Nuñez, se sentó al lado y, a modo de intérprete, comenzó a repetirle al oído las preguntas de la requisitoria periodística, a las que respondió con mucho entusiasmo.
El jubilado ferroviario se moviliza solo y todos los días, como si fuera un ritual, duerme la siesta. "Ya es una costumbre", dijo en voz baja y esbozando una sonrisa picarona.
El hombre trabajó desde muy joven y tuvo diferentes oficios. Por ejemplo, participó en la construcción del sector del casino del hotel Termas de Rosario de la Frontera.
Siendo joven se casó con Angelita Apaza, el gran amor de su vida, ya fallecida.
"Puedo decir que he tenido una vida plena y mi mensaje para los jóvenes es que trabajen, nada de andar por la calle, y sean humildes y honestos", indicó.
Sobre la actualidad de la Argentina señaló que: "Estamos complicados. A Macri no lo conozco mucho, lo que no entiendo es por qué critican tanto a Cristina Fernández de Kirchner", dejando ver su corazoncito ferroviario y peronista.
El hombre es padre de tres mujeres y cinco varones. "Para nosotros es una enorme felicidad tener a nuestro padre y que cumpla 100 años. Trabajó toda su vida y siempre fue un ejemplo para nosotros", dijo Rosa Margarita Nuñez.
El gran festejo se realizó el martes pasado en un amplio salón de fiestas, donde Juan Pablo tuvo su torta y sopló las velas en su cumpleaños número 100, rodeado por sus hijos, sus hermanas, casi tan longevas como él, que llegaron desde Australia y Buenos Aires y una gran cantidad de amigos y vecinos. Así, cuando se dieron cuenta había más de 100 invitados a la fiesta.
Un hijo desaparecido
"Recuerdo cuando se llevaron a mis hijos. Fue a la medianoche. Luego los soltaron, pero Pancho no regresó jamás", lamentó Juan Pablo Nuñez.
El albañil Pedro Francisco Nuñez tenía 23 años cuando fue secuestrado desde su vivienda, el 4 de mayo de 1976. En Metán hubo al menos 25 desaparecidos durante la última dictadura militar.
Su familia sigue pidiendo justicia y que aparezcan los restos del joven, que residía en el barrio Lugano, ubicado en la zona sur de la ciudad de San José de Metán.
Esa noche estaban durmiendo cuando un grupo de policías armados los despertaron y exigieron la presencia de Pedro Francisco. Luego se lo llevaron junto a otros tres de sus hermanos y no les dieron explicaciones. Simplemente dijeron que les iban a tomar declaración.
A los pocos días de las detenciones comenzaron a liberar de a uno a sus hijos. Primero fue liberado José Antonio, al día siguiente soltaron a Juan Carlos y después a Oscar, que fue el último en recuperar la libertad al cuarto día.
Pero a Pedro Francisco no lo volvieron a ver jamás. Así, Pedro Francisco Nuñez, que tenía 23 años cuando desapareció, pasó a formar parte de la ignominiosa lista de secuestrados desaparecidos de aquellos años oscuros de la Argentina.
Era el quinto de ocho hermanos.
"Queremos que los restos de mi hermano aparezcan para darles sepultura. Revivir todo esto es muy doloroso para mi familia. Luego de su secuestro yo hice trámites, desde agosto de 1976 ante el Ministerio del Interior, en Derechos Humanos y la Organización de Estados Americanos, pero hasta ahora no obtuvimos respuestas. También nos tomaron muestras de ADN a los familiares para cotejar con los cuerpos hallados, pero seguimos esperando", dijo con lágrimas en los ojos Rosa Margarita Nuñez, hermana de "Pancho", sin poder ocultar la tristeza de ese recuerdo, a pesar de los festejos.

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