Una patrulla de la Gendarmería Nacional que recorría la zona que une Piquirenda y el valle de Acambuco, perteneciente a la jurisdicción de Aguaray, sobre la ruta provincial 46, tuvo un cinematográfico enfrentamiento con una banda de traficantes el martes por la tarde. Del choque entre ambos grupos, dos policías que prestan servicios en la comisaría 42 de Tartagal y un civil, integrantes de la banda narco, son intensamente buscados por Gendarmería Nacional.
El enfrentamiento dejó como saldo a tres gendarmes, pertenecientes al Escuadrón 54 Aguaray, con heridas y lesiones. Cuando los gendarmes se dieron cuenta que estaban ante una banda de narcotraficantes, fueron sorprendidos y tomados de rehenes y recibieron varios golpes.
Pese a ser capturados por los delincuentes, los gendarmes pudieron salvar sus vidas, dos de ellos se arrojaron del vehículo en movimiento, según se supo de manera extraoficial, ya que se habrían dado cuenta que en el interior del rodado iban a ser asesinados a sangre fría. Un tercer gendarme habría sido abandonado, ya que los malhechores lo imaginaron sin vida. Sin embargo, fue justamente ese efectivo quien logró regresar al puesto de control ubicado en la entrada del valle de Acambuco para pedir ayuda.

Uno de los episodios más violentos

El hecho que movilizó a prácticamente toda la Gendarmería Nacional Argentina retrotrajo el asesinato de otros gendarmes argentinos en Salvador Mazza en 1997, se produjo alrededor de las 16 del martes cuando los efectivos del Escuadrón 54, quienes patrullaban la ruta provincial 46, se toparon con un Ford Fiesta de color azul seguido por una camioneta Toyota Hilux doble tracción transitando por el lugar con destino al valle de Acambuco.
El trato entre los gendarmes que estaban caminando y los ocupantes del auto fue cordial, al punto que el chofer del rodado se identificó como policía provincial. Mientras los gendarmes revisaban la licencia de conducir y otros papeles del rodado, el tercer gendarme se dirigió hacia la Toyota Hilux que venía detrás. También estaba conducida por un policía salteño de civil, ya que él mismo se identificó. Al correr levemente una loneta que cubría la parte posterior de la camioneta, el gendarme alcanzó a ver varias bolsas de arpillera que suelen ser usadas para acondicionar los ladrillos de cocaína. Cuando el gendarme quiso desenfundar su arma, los dos policías y el otro ocupante civil de la Toyota tomaron de rehén a sus compañeros y los amenazaron con asesinarlos si no arrojaban sus armas.
Los delincuentes obligaron a dos de los gendarmes a ascender a la camioneta; el otro gendarme fue golpeado y en su desesperación por salvar su vida se arrojó a un barranco. Al parecer, los narcos supusieron que dada la altura desde la que se tiró el sargento de la Gendarmería Nacional, este habría muerto.
Con los dos gendarmes reducidos, los narcos regresaron hacia la zona de Acambuco.
Los gendarmes tomado rehén iban en la camioneta con la certeza de que serían asesinados. Lucharon hasta que lograron arrojarse del vehículo en movimiento. En medio de la lucha se produjeron varios disparos que impactaron en la cabina de la Toyota sin que nadie resultara herido.
Mientras tanto, el tercer gendarme logró regresar al puesto de control de la unidad nacional ubicada en la entrada del valle de Acambuco. Este efectivo fue el que se arrojó al barranco y lo dieron por muerto.
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El cabo René Gareca.  El cabo prófugo Alejandro Sebastián Ortiz.
El cabo René Gareca. El cabo prófugo Alejandro Sebastián Ortiz.

Los cabos de la Policía salteña son intensamente buscados

Sebastián Ortiz y René Gareca prestan servicio en la comisaria 42 de Tartagal. Luego del feroz enfrentamiento desatado el martes por la tarde entre personal de Gendarmería Nacional y una banda de supuestos narcos con vínculo de personal policial de la provincia, ahora estos efectivos son intensamente buscados por la fuerza federal, previa orden dictada por el juez Gustavo Montoya. Los policías fueron identificados como Sebastián Alejandro Ortiz y René Gareca, cabos ambos que prestan servicios en la comisaría 42 de Tartagal.
Si bien Ortiz presta servicio en Tartagal, está domiciliado en Salvador Mazza y es quien conducía el auto Ford Fiesta que iba adelante de la Toyota Hilux, la camioneta que era conducía justamente por el otro policía, Gareca, quien iba acompañado por un civil identificado como Marcos Sebastián Sanguino. Al menos tres allanamientos realizó ayer Gendarmería Nacional en los barrios Martín Saravia, entre Tartagal y General Mosconi, y otros dos en valle de Acambuco.
Luego del espectacular y peligroso enfrentamiento, a los pocos minutos, el valle se llenó de efectivos de la Gendarmería Nacional Argentina que buscaban a la banda que integran los dos policías salteños. Hasta las últimas horas de ayer la camioneta Toyota Hilux no había podido ser localizada como tampoco sus ocupantes, por lo que todo hacía suponer que habrían regresado hacia territorio boliviano, desde donde partieron con el cargamento de droga. El auto Ford Fiesta fue abandonado a unos 10 kilómetros del lugar de los hechos.

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Ruben Barraza
Ruben Barraza · Hace 3 meses

"... espectacular y peligroso enfrentamiento..." que manera de mentir descaradamente el "heroico y abnegado periodismo salteño" dentro de la cabina( menos de metro cuadrado) hubo una balacera de la concha su madre, pero no hubo ni un misero lesionado. o son muy boludos tirando, o son una luz esquivando balas. Porque no se van a mentir , a la concha de su madre, hijos de puta.

Davor Dovadija
Davor Dovadija · Hace 3 meses

Aca tenemos un habil tirador comentando. Tal vez a tu mujer.

ciclonazo querido
ciclonazo querido · Hace 3 meses

CUIDADO!!! CON LOS GENDARMES NO SE METAN... LA VA A PASAR MAL!!

JUANJO GAR
JUANJO GAR · Hace 3 meses

TODOS LAS FUERZAS DE ALGUNA MANERA U OTRA.. ESTAN METIDOS EN ALGO,,,LOS UNIFORMADOS SON TENTADOS FACILMENTE...UNA VERGUENZA

gio vergara
gio vergara · Hace 3 meses

"buenos chicos"


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