El primer dron salvavidas de Latinoamérica, desarrollado por iniciativa de la Municipalidad de Rosario y la empresa de innovación tecnológica BlackPony, comenzó a operar en un balneario de la ciudad santafesina, donde se usará para ayudar a los guardavidas en tareas de vigilancia y de salvataje.
El aparato -que carga dos salvavidas accionados por brazos robóticos- realizó su primer vuelo en el balneario La Florida, sobre el río Paraná, donde colaborará en tareas de rescate y vigilancia como complemento de los guardavidas.
"El dispositivo tiene la capacidad de despegar en dos minutos desde una plataforma elevada junto a los puestos de los guardavidas y posee una autonomía de 25 minutos de vuelo, lo que le permite cruzar el río Paraná al menos dos veces y volver a la base para reemplazar la batería", explicó Lisandro Martínez, integrante de la desarrolladora BlackPony.
"El dron puede volar con vientos de hasta 30 kilómetros por hora y también bajo la lluvia, porque su cuerpo, que pesa seis kilos y puede llegar a cargar aproximadamente 10 kilos en total, le permite conservar estabilidad en esas condiciones", señaló.
Por la regulación legal, el aparato tiene un rango de vuelo determinado por la llamada línea de vista, "que le permite al guardavidas cubrir todo el balneario sin problemas, aunque el rango del equipamiento da mucho más", apuntó el desarrollador.
Por su parte Lucas de la Torre, presidente de Costanera Rosario, recordó que "la idea fue de asistencia y complementación de las operaciones que ya se desarrollan en la costa, y nuestra idea del lado del desarrollo es la implementación de tecnología de avanzada para la asistencia y complementación de los trabajos existentes que realizan los guardavidas".
"Es una herramienta de respuesta rápida que llega mucho más velozmente que un guardavidas o una lancha, con el objetivo principal de dejar un salvavidas que permiten ganar tiempo a la asistencia", explicó, y detalló que el equipo "tiene dos salvavidas que se pueden arrojar individualmente, con lo cual puede realizar varias asistencias desde la altura o puede acercarse para ganar efectividad y precisión".
"También cumple una función de monitoreo, tiene unas cámaras que filman con lo cual mantiene un registro de la operación constante”, continuó. Martínez precisó que el dron “tiene un FPV (del inglés ‘first person view’, que significa vista en primera persona) donde se puede monitorear de forma instantánea la operación con una cámara HD, con movimientos que posibilitan ir siguiendo el objetivo”. Ese dispositivo está incorporado al control remoto, lo que permite un manejo “a distancia mediante frecuencias de radio, con la pantalla incorporada que hace que el operador pueda ver la navegación del dron y medir correctamente las distancias para arrojar los dos salvavidas accionados por brazos robóticos”, explicó.
El especialista resaltó que la nave está registrada en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), y señaló que “los guardavidas van a tener que rendir exámenes y van a estar certificados como pilotos de drones de acuerdo a la normativa, para que no haya inconvenientes”.
En ese sentido, Leonardo Manino, jefe de Seguridad de Playa de Rosario, comentó que “aprender a manejarlo fue toda una novedad”, que implicó empezar “de a poco, con instrucción teórica muy alejada de nuestra tarea en el agua, como recepción de satélite y tormentas solares, y luego manejando drones de recreación para ir ganado practica”. “Esto es importante para nuestra tarea porque complementa nuestros conocimientos”, opinó.

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