Los tiempos, definitivamente, están cambiando. La decisión de la Academia sueca de elegir al músico Bob Dylan como el nuevo Nobel de Literatura resultó refrescante, paradójica y polémica a la vez. Quienes crecieron con la poesía lacónica y aguda del músico estadounidense celebraron la noticia; quienes dudan de la calidad literaria de su obra ironizaron acerca de la "impostura" de la Academia que, con el afán de modernizarse, se trepó a la moda de lo "alternativo", desvirtuando la esencia del galardón.
A la hora de argumentar, la Academia Sueca señaló que le entregó a Dylan el Nobel de Literatura por "haber creado una nueva expresión poética dentro de la gran tradición americana de la canción".
Más allá de la polémica, el Nobel viene a coronar una carrera plagada de reconocimientos literarios: Dylan obtuvo el "Orden de las Artes y las Letras" (1990), el Príncipe de Asturias (2007) y el Pulitzer (2008).
Desde Francia, el escritor Eduardo Berti, que tiene una amplia experiencia como periodista especializado de música, arriesgó su conclusión: "El mayor trovador de nuestro tiempo ha recibido el Premio Nobel. Creo que es un premio para el rock, no solamente para Dylan", remarcó.
Se especulaba con que el Nobel quedaría este año en manos de un estadounidense: los favoritos eran Philip Roth, Don DeLillo y Joyce Carol Oates.
El listado de premiados de los últimos años incluye a Alice Munro, Patrick Modiano, Svetlana Alexiévich y ahora Bob Dylan: ¿qué se puede interpretar de los últimos ganadores del Premio Nobel? Salvo Modiano, se premió a una cuentista, una cronista y un músico. "Parecería que la Academia Sueca quiere apartarse del purismo y del tótem de la novela", opinó Eduardo Berti.
La narradora y periodista española Rosa Montero, en cambio, ironizó sobre la decisión de la Academia Sueca, asociándola a tic de modernidad: "El premio de Svetlana ya fue innovador y en ese caso desde mi punto de vista fue magnífico. Ahora Dylan abunda quizá exageradamente en lo alternativo. De seguir así el año que viene premiarán a un autor de comics. Los hay buenísimos, por cierto".

Poemas musicalizados

No está claro que Dylan haya tomado su apellido de Dylan Thomas -de hecho, él se ha ocupado de negarlo en más de un par de oportunidades-, pero sí que está influenciado por su lírica, como también por la de Allen Ginsberg, los beatniks y el surrealismo. Para muchos de sus seguidores y lectores, sus canciones son poemas musicalizados. En esa línea se ubica, por ejemplo, el cantautor argentino Pedro Aznar, para quien este Nobel fue un "merecidísimo reconocimiento al gran maestro de la poesía en la canción". El artista que supo ponerle música a los poemas de Borges agregó: "Este galardón, además, pone a ese arte en un altísimo lugar de relevancia, el que ya tenía ganado en el corazón de la gente hace decenios".
El anuncio del Nobel se hizo ayer a las 8 de la mañana hora argentina. La escritora Claudia Piñeiro desayunaba con su hijo mientras seguían la transmisión por Youtube: "Fue mágico -dijo-, una vida dedicada a protestar, filosofar, pensar a través de su poesía. Sí, tiene música, ¿y?". También el escritor y periodista Marcelo Figueras siguió con atención el anuncio: "Rescatar hoy a Dylan es recordarle al mundo que, aunque la política de los Estados Unidos siga atada al carro de los masters of war, existe quien los denuncia desde siempre con profética elocuencia".
Más allá de su obra como letrista, y aunque no todo el mundo lo sabe, Bob Dylan ha editado un puñado de libros. Uno de ellos se llama "Tarántula", es de 1966, y a lo largo de sus páginas el músico recorre con su pluma diferentes etapas de su vida: cómo conquistaba mujeres, la forma en que dormía, los temas que siempre estuvieron en su cabeza y la forma en que conseguía escribir sus canciones. Todo escrito con su marca: un prosa poética que en más de una oportunidad se confunde con verso.
En 2004 apareció el segundo libro: "Crónicas, Volumen I". La primera parte de su autobiografía, una obra de 304 páginas que estuvo durante varias semanas entre los más vendidos y que relata su llegada a Nueva York en 1961 y la grabación de su primer álbum, entre otros hitos de su carrera.
Además, circulan por el mundo numerosos libros que recopilan las letras de sus canciones.
Dylan, nacido bajo el nombre de Robert Allen Zimmerman, recibirá un diploma, una medalla de oro y un premio monetario que este año es de casi un millón de dólares. La noticia de su Nobel literario dio rápidamente vuelta al mundo y las redes sociales no se mantuvieron al margen. Como siempre, explotaron con memes, ironías y festejos: "Lo bueno es que el Emmy se lo dieron a Philip Roth", lanzó con sarcasmo un twittero, resumiendo la perplejidad de muchos.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora