La inflación probablemente se acelere en el corto plazo como consecuencia de la importante devaluación del peso, una eventual suba tarifaria, la baja en las retenciones y la eliminación de las restricciones a las exportaciones, prevé un informe de la Fundación Mediterránea.
No obstante, la Fundación juzgó que las primeras medidas tomadas por el nuevo equipo económico "han ido en la dirección correcta y su resultado por ahora ha sido más que satisfactorio".
El análisis proyectó que la inflación en el mes de diciembre y durante los primeros meses del 2016 seguramente va a situarse en niveles superiores al de los últimos meses (2 por ciento mensual).
Los economistas de la Fundación plantearon además que más allá de este impacto inicial, su dinámica posterior habrá de depender fuertemente de los siguientes dos factores.
El primero de ellos es especificar y cumplir un programa fiscal y monetario que muestre cómo los actuales desequilibrios fiscales van a ir reduciéndose en el tiempo.
Por otra parte aludieron a lograr acceder a los mercados de crédito (previo acuerdo con holdouts), para reducir tanto el financiamiento monetario del déficit fiscal como el proceso inflacionario derivado de este último.
Claramente estos dos factores no son de implementación automática, pero mientras más rápido se avance en ellos, antes podrá frenarse el repunte inflacionario de los primeros meses, así como iniciarse la recuperación del nivel de actividad, señaló.
Según la evaluación, un escenario optimista para alcanzar estos objetivos podría ser el segundo trimestre del 2016. En esta etapa alegaron que las exportaciones deberían comenzar a repuntar y el país a recibir inversiones, generando que la economía crezca nuevamente y la inflación se reduzca junto con las tasas de interés.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora