La Fundación Papis (Plan de Ayuda para una Infancia Segura) lleva adelante un año más el programa "Yo puedo si tu me ayudas", en la zona oeste de la ciudad de Salta. Por medio de esta iniciativa se ofrece la ayuda económica de padrinos a los alumnos que necesitan apoyo para continuar con la escuela o la universidad.
"Yo puedo si tu me ayudas" se desarrolla en el barrio Palermo y sus alrededores. Allí ya se asiste a 120 chicos, pero hay otros 80 que están en una lista de espera para ingresar.
Inicialmente, el programa apuntó a colaborar con la finalización de los estudios secundarios de adolescentes que viven en unos 40 barrios de la zona. Después se fueron sumando jóvenes que querían seguir una carrera universitaria o terciaria.
El programa contempla la figura de los padrinos y madrinas. Se trata de ciudadanos que realizan aportes económicos relativamente bajos para que un chico que lo necesita pueda cumplir sus sueños.
La Fundación Papis cuenta con padrinos que la acompañan desde hace 10 años. Cada uno recibe una rendición del destino del dinero que donaron, además de información sobre los avances y las notas de su ahijado. Los interesados pueden llamar al 4390906 o escribir a redpapis@gmail.com
A través de los padrinos, también se ayuda a los chicos que terminaron de estudiar a integrarse al mercado laboral. "Esta red de asistencia es efectiva, porque hace que los chicos se sientan acompañados y sepan que hay alguien que se interesa por ellos", destacó Lucrecia Miller, presidenta de Papis.
La ONG realizó en 2006 un relevamiento y detectó diferentes riesgos entre los adolescentes del oeste. La entidad se encontró con problemáticas sociales como la adicción, la violencia y los suicidios.
Luego de esto se creó un grupo de apoyo que apuntaba a que los chicos terminaran la secundaria. En este proceso, se realizó un seguimiento de cada uno de los alumnos. Entonces también se detectaron problemas en el proceso cognitivo.
Hoy ya hay chicos que egresaron del secundario gracias al programa. Muchos lograron llevar adelante estudios terciarios y universitarios. Esto generó una transformación social, porque entendieron que el estudio les facilitó la inclusión.
Papis presentará próximamente un nuevo programa ante el Fondo Ciudadano de Desarrollo Cultural. Esta propuesta apunta a estimular la capacidad creativa. "Un chico creativo no se ahoga en un vaso de agua, se hace más tolerante a la frustración y fortalece su autoestima", destacó Lucrecia Miller.


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