Diversos expertos señalan la importancia de que la escuela centre su foco no solo en las capacidades cognitivas de los alumnos, sino también en una gestión saludable de sus propias emociones. Resaltan los beneficios de educar emocionalmente para evitar los casos de violencia escolar, que crecen día a día en los diferentes establecimientos educativos de nuestro país.
Según señala Matías Giarratana, de la Asociación Argentina de Counseling (consultores psicológicos), históricamente, los sistemas educativos se ocuparon de desarrollar capacidades cognitivas en los alumnos, sin tener en cuenta los aspectos emocionales del aprendizaje y la motivación. "Hoy en día no se trata solamente de la incorporación de contenidos pedagógicos, sino que a través de la educación emocional se disminuyen los problemas de conducta que se suscitan en las escuelas. En los establecimientos de Europa, como así también de nuestro país, donde se aplican estos programas, se redujeron los índices de fracaso escolar y bullying", señaló

La inteligencia emocional

El término "inteligencia emocional" fue utilizado por primera vez en 1990 por los psicólogos Peter Salovey y John Mayer, quienes la definen como "la capacidad de controlar y regular las emociones de uno mismo para resolver los problemas de manera pacífica, obteniendo un bienestar para sí mismo y para los demás". Posteriormente, el psicólogo Daniel Goleman se encargó de popularizar este concepto al trasladarlo al ámbito educativo como educación emocional para la vida. Su libro "Inteligencia emocional" fue récord de ventas en todo el mundo.
Giarratana señala que, cuando un niño o adolescente registra son sus emociones, puede ponerles nombre. "Al identificarlas, sea enojo, ansiedad, tristeza, ira, puede aceptarlas y ver cuál es la actitud que puede tomar. Este procedimiento los invita a reflexionar antes de pasar a la acción que, muchas veces, suele ser violenta, tanto física como verbalmente".
Agrega también que la educación emocional enseña a conectarse con las emociones para reconocerlas y darles el lugar que corresponde: "De esta manera somos más conscientes de nosotros mismos y de nuestras conductas y acciones".
Es por ello que, ante los crecientes casos de violencia escolar, las escuelas son el ámbito ideal para aplicar este tipo de programas desde los primeros años de escolarización. "Se hace necesario que este aprendizaje emocional se realice desde pequeño. Cuanto antes podamos enseñarles a los niños cuáles son las emociones que está sintiendo y cómo canalizarlas saludablemente, más cerca se estará de lograr una mejor convivencia. Ésta es la verdadera prevención contra violencia", afirma Giarratana.
Señala también que la persona debe lograr desarrollar cinco capacidades, que le permitirán gestionar de manera saludable sus emociones. Ellas son la autoconciencia, la autorregulación, la motivación, la empatía y las destrezas sociales.
En este sentido, desde la Asociación Argentina de Counselors aconsejan implementar en las escuelas y colegios programas de educación emocional.
El counseling puede contribuir a desarrollar estrategias de intervención orientadas al abordaje de diversas problemáticas sociales. Es una disciplina que interviene en el área de la promoción del desarrollo humano y el bienestar. Es decir, no actúa en campos donde ya existen otras profesiones que dispensan atención a personas afectadas por trastornos de la conducta o de la personalidad.

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hector francisco echenique

Totalmente de acuerdo, pero tambien se debe educar para la paz, es un contenido de los NAP, en la cual se trabaja no aisladamente, como se trabajo la jornada de la violencia de genero. Puesto que tiene que ser sistemico e integrado a todas las areas de forma transversal. Por otro lado y simultaneamente se debe trabajar con jornadas periodicas de convivencia en las escuelas, conjuntamente chicos y papas. Trabajar el tema de limites en las mismas jornadas de convivencia. Las mismas deben y tienen que estar constantemente evaluadas al finalizar cada jornada y su impacto fliar.