Tiene 36 años y desde hace 15 años que fue seducido por los pequeños árboles. Llegaron a través de una película y se quedaron en su vida. Después de haber comenzado como un autodidacta, y posteriormente tomar cursos de perfeccionamiento, Fernando Galarza enseña cómo hacer tu propio bonsai. Sin embargo, este trabajo de tranquilidad y serenidad contrasta con su empleo de chef en uno de los restaurantes más concurridos del Paseo de la Balcarce.
"Pensar que un arbolito en una maceta de bonsai lo comprás por 700 pesos, es un engaño", aseguró sin dudarlo.
En dialogo con El Tribuno, Fernando Galarza explicó que a veces las personas se ven interesadas en los bonsai y caen en el engaño de aquellos que aseguran que estas pequeñas plantas en macetas no requieren más cuidado que cualquier otra planta. "Cuando pagás 700 pesos o más por un bonsai, te están engañando. Solo se trata de una planta cualquiera en una maceta de 50 pesos. Y una planta que no tiene adiestramiento para bonsai y el dueño tampoco, es seguro que muere", explica el profesor. Galarza no duda en afirmar que luego de un gasto como ese, y que la planta muera, llega la desilusión y se alejan de ese mundo.
"Para poder tener un bonsai, lo primero es tener adiestramiento. El valor de un bonsai tiene que ver con la edad de la planta y el trabajo que tiene en ella. Una planta puede tener 50 años pero no por eso es un bonsai, es solo una planta en maceta", aseguró.
Galarza lleva más de una década de aprendizaje y advierte que todavía queda mucho por aprender de esta técnica milenaria. En la Federación de Bonsai conoció a Víctor Segundo, quien le enseñó gran parte de lo que sabe. Actualmente forma parte de la Escuela Avanzada de Bonsai.
Con los años, este profesor buscó trabajar en el adiestramientos de bonsai pero con árboles autóctonos como el palo borracho o el ombú. Advierte que el adiestramiento de estos árboles lleva por lo menos 2 años. "Cuando se habla de bonsai se habla de educar árboles. La palabra significa árbol en maceta o bandeja. Pero no considero que se haga referencia a solo eso. Un bonsai es un árbol educado. Eso implica el uso de técnicas que lo ayudan a tener la forma que uno busque", aseguró Fernando durante su encuentro con El Tribuno.
Entre las técnicas de adiestramiento de los bonsai se puede utilizar la poda o el uso de alambres. Además de fertilización y diseño. A estos elementos hace referencia Galarza cuando habla del adiestramiento de un árbol. El profesor afirma que si no se aplican estas técnicas, el árbol tendrá el clásico crecimiento hacia arriba. "Lo que se busca es el engrosamiento de tronco y lo mismo con las ramas", explicó.
Las herramientas para el trabajo específico de bonsai son importadas y difíciles de conseguir en el mercado salteño, pero igualmente se pueden adaptar las herramientas que se utiliza por lo general en la jardinería. "Con unos cuchillos y una tijera para podar y algún alicate, es más que suficiente. La diferencia es que con las herramientas japonesas el corte es más limpio y en forma cóncava eso ayuda a que no entren hongos en la planta", explicó Galarza.

Historia

El bonsai proviene de China. Fue una técnica que se aplica hace más de 2 mil años. "El bonsai como lo conocemos hoy estructurado con escuela y estilo nace en Japón. Son ellos los que marcan los estilos, crean las herramientas y el proceso. En la década de los 60 se comienza a hablar del denominado bonsai moderno y se comienzan a fijar otras técnicas como el alambrado. Antes el trabajo del bonsai llevaba años y con mucha paciencia. Pero esto está dado también en función del trabajo", contó Fernando Galarza.
Sobre un mesón de madera, en el salón donde dicta su taller se ubica más de una decena de bonsai. "Algunos son míos y otros de los alumnos. Las clases que dicto exigen la tenencia de una árbol y que se trabaje sobre él", cuenta el profesor mientras recorre con la vista las plantas.
Ese es su momento de conexión, de silencio, de tranquilidad, de serenidad. Lejos del mundo de las corridas que viven en la cocina de su trabajo.
Reconoce que para tener éxito en este emprendimiento se debe tener paciencia. "Trabajar 20 años en una planta es lo que te da la satisfacción de tener un buen trabajo", reflexiona.
Galarza describe que su trabajo es amor, es respeto por la naturaleza, es cuidado. "Si un árbol no tuviera los cuidados que tiene, moriría", concluyó.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia


luis lescano
luis lescano · Hace 1 mes

DALE FERNANDOOOOO

eugenia krylov
eugenia krylov · Hace 1 mes

que bueno! donde es el taller?

luis lescano
luis lescano · Hace 1 mes

FERNANDO MUY LINDO TU HOBBY!!!DONDE SE PUEDE APRENDER ESE ARTE...SOLO ES PARA DISTRACCION LOS FINDE SEMANAS--


Se está leyendo ahora