Las autoridades de Nueva York informaron ayer que incrementaron la seguridad en todos sus cuarteles policiales, mientras se investiga la matanza de 5 policías en un ataque coordinado registrado en la noche del jueves durante una protesta contra la violencia policial que se desarrollaba pacíficamente en el centro de Dallas (Texas).
Sin embargo el descenlace fue trágico, ya que dejó 5 agentes muertos y otros 7 policías heridos, en lo que se considera ya la peor matanza de policías registrada en EEUU desde los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. Las autoridades dieron cuenta de la detención de al menos 3 sospechosos y de que hay uno más que resultó muerto, pero no han divulgado el motivo. Inicialmente el jefe de la Policía de Dallas, David Brown, aseguró que dos de los atacantes se habían apostado en posiciones elevadas como si se trataran de "francotiradores", y que llevaron sus ataques "a modo de emboscada".
Durante una conferencia de prensa realizada en la mañana de ayer, Brown dijo que el sospechoso estaba enojado por las recientes muertes de dos hombres negros a mano de la policía, y tenía la intención de matar personas de la raza blanca.
Algunos de los seis agentes de policía que resultaron heridos de bala fueron operados en los hospitales a los que fueron trasladados, pero las autoridades no han revelado la gravedad de su situación.
Las autoridades mantienen cerrada una amplia zona del centro de Dallas, escenario de los ataques, y el portavoz de la policía local, Dale Bernard, aseguró que esta medida se mantendrá "hasta que concluyan las investigaciones".
El sospechoso de la matanza que resultó muerto, que no ha sido identificado, perdió la vida después de haber protagonizado un enfrentamiento con la policía durante más de una hora tras atrincherarse armado en un estacionamiento. Aunque en un primer momento se informó que el sospechoso había muerto por disparos de la Policía, ese extremo fue posteriormente puesto en duda y por el momento se desconoce si las heridas mortales las causaron los agentes o fueron autoinfligidas. EEUU ha vivido repetidos episodios de tensión racial desde hace más de un año, especialmente tras la muerte en Ferguson (Misuri) en agosto de 2014 del joven negro Michael Brown a manos de un agente blanco que luego fue exonerado de todos los cargos.
La matanza de policías en Dallas se considera la peor que sufrió la fuerza de seguridad de EEUU desde que en los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 murieran 72 agentes entre las más de 3.000 víctimas del ataque terrorista.

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ROSA aybar
ROSA aybar · Hace 4 meses

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