El séptimo mes del año llega a su final y si bien todavía quedan muchos días por desandar, para muchos ya casi termina. Con sombreros de colores, coronas de flores, caritas pintadas con el 16 y luciendo felices las musculosas que ayer el termómetro permitió, los egresados 2016 de 40 escuelas de la ciudad de Salta se congregaron para dar inicio al fin de sus últimos días en las aulas.
Con el lema Por una juventud unida, felices, cargados de ansiedad y sin pensar más que en divertirse y pasarla bien, los adolescentes se congregaron en el parque San Martín pasadas las 15.
Para lograr esto, sin embargo, los chicos contaron con el apoyo de profesores, directores, padres y miembros del Poder Legislativo.
Concretar el encuentro de ayer obligó a los chicos a participar desde marzo de una serie de charlas y encuentros que promovían que esta fiesta se realice en paz.
“La idea de hacer esta movida surgió de un grupo de chicas del colegio Santa Rosa y del Laura Vicuña. Ellas lo vieron por Internet” Belén Gutiérrez, Divina Misericordia
"La idea de hacer esta movida surgió de un grupo de chicas del colegio Santa Rosa y del Laura Vicuña. Ellas vieron por Internet cómo se hacen estos festejos en otros lugares del país. Quisimos hacer lo mismo y comenzamos a armar una red de delegados de todos los colegios. Nos reunimos en las casas y vimos qué podíamos armar", contó Belén Gutiérrez del colegio Divina Misericordia.
"Uno de los objetivos es que se dejen de lado las diferencias y que la promoción sea una sola. Tuvimos mucha ayuda de la oficina de Recinto Abierto, del presidente de la Cámara de Diputados, Santiago Godoy, y de la gobernación", agregó la delegada del colegio Santa Rosa, Delfina Guzmán.
Los chicos, que ayer concretaron el primer banderazo Egresados 2016, presentaron su proyecto -en forma oficial- durante un encuentro en la Legislatura provincial y desde ese momento no dejaron de trabajar para cumplir con su sueño.
“Uno de los objetivos es que se dejen de lado las diferencias y que la promoción sea una sola. Que seamos todos la promoción 2016. no de un colegio” Delfina Guzmán, colegio Santa Rosa
Entre los requerimientos estuvo el de despojarse de uniformes y banderas que los identifiquen como grupo único, el de dejar de lado viejas rivalidades y el de asistir a las charlas de convivencia. A cambio desde la oficina de Recinto Abierto, junto a Zulma Arepia, se los apoyó con los trámites para contar con efectivos de la Policía de la Provincia y de la Dirección de Tránsito, los permisos municipales, las batucadas, los DJ y las bandas musicales. La culminación fue la fiesta en el monumento Gemes donde se desplegó una gran bandera, y los DJ de dos boliches de Salta los hicieron bailar, seguidos por dos bandas de rock de adolescentes de la Escuela Normal y del colegio Miguel Aráoz.
Mientras se esperaba el gran momento, los representantes de lo 40 colegios se fueron sumando y multiplicando al pie del Teleférico en el parque San Martín. Con orejas de ratones rosas y rojas, los chicos del colegio Américo Vespucio esperaron el momento junto para desplegar una de las tantas banderas que pudo verse sobre la avenida Hipólito Yrigoyen pasadas las 17.

Bandas y DJ, para no olvidar el quinto

Muchos de los chicos reconocieron que los padres no estaban de acuerdo con la propuesta, pero que la participación de delegados del Gobierno provincial y la presencia policial los terminó por convencer.
"Lo que menos les gustaba era la posibilidad de enfrentamientos entre colegios, que siempre hay", contó Alicia, del Américo Vespucio.
“Queremos que Salta sea más unida y creo que nosotros podemos dar el ejemplo, sin hacer problemas ni dar peleas. Creo que se puede” Cristina Guanuco, Guido Spano
Mientras las bandas y los DJ se preparaban en el monumento Güemes, en el parque San Martín la movida contó con la participación de las dos batucada. Una proveniente de barrio El Tribuno, llevó a 7 de sus 18 representantes. "Nos enteramos por una amiga y nos pareció una buena idea", contó uno de los integrantes de la batucada de zona sur. Esta banda ensaya en la Plaza del Niño Feliz todos los sábados desde las 18 a las 20 y los días de semana en el complejo Nicolás Vitale.
Locos del Ritmo, la otra batucada que participó del encuentro, comenzó en una familia de barrio La Paz y hoy cuenta con casi 40 miembros de entre 3 y 22 años, además de padres. Martín Varela es el director y Leonor Gutiérrez lo acompaña. "Nos pareció que la idea era buena", aseguró Leonor.
Papás y mamás, en la retaguardia
Temerosos de que la fiesta terminara mal, algunos padres se sumaron, y desde lejos vieron cómo sus chicos le dieron comienzo al final de una etapa única que los pone a un paso de la juventud y las responsabilidades que representa. Para muchos esta fiesta fue una prueba de madurez.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora