Con un bastón en la mano y ayudada por su hijo, esta abuela es un ejemplo de civismo al acudir a votar. Pese a que ya no tiene obligación, Teresa acudió a la escuela Urquiza para cumplir con su obligación. "Gracias a Dios que estoy acá y que pude venir a votar con 100 años", aclaró Teresa en diálogo con El Tribuno.

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