Hubo más de 11 mil causas iniciadas por violencia familiar durante 2015 en el Distrito Judicial Centro de Salta, y en casi la mitad de las denuncias no están especificadas la edad y el domicilio del agresor. Peor es el panorama si se tienen en cuenta las cifras proporcionados por la Oficina de Violencia Familiar (OVIF) y el Poder Judicial de la Provincia: de las 12.644 denuncias del año pasado, el 49% no cuenta con información sobre el lugar en el que reside quien ejerce la violencia. Esta situación incide luego en el proceso judicial al no existir una dirección donde enviar notificaciones.
De las denuncias que poseen información sobre la residencia de las partes (víctima y agresor), el porcentaje más grande (15%) se ubica en la zona sudeste de la ciudad, seguida por la oeste (8%) y zona norte (7%).
La falta de datos esenciales para el abordaje de la violencia familiar también se hace extensivo a la edad. Entre el 51% y 53% de los expedientes no indican esta variable considerada elemental para el seguimiento y tratamiento de la problemática. De las causas que tienen especificados datos sobre la edad, la franja con más incidencia es la de 22 a 39 años, con el 14% del total.
"Contar con la edad y el domicilio en las denuncias es fundamental para nosotros porque cuando no es así, no se puede realizar una protección efectiva a la víctima. Aunque estamos trabajando al respecto es un problema grave que nos preocupa mucho", dijo a El Tribuno la directora de la OVIF, Amelia Fuentes.
El organismo concentra todas las denuncias del distrito centro, tanto las derivadas de las comisarías, como las que se realizan allí.
Desde hace tiempo, las denuncias son remitidas por correo electrónico diariamente desde cada una de las dependencias policiales.
Si bien la oficina de violencia es la encargada de recibir todos los expedientes iniciados sobre el tema, la realidad muestra que las víctimas eligen concurrir a las comisarías para acusar a sus agresores.
La inexistencia de registros elementales para el tratamiento de la violencia familiar repercute notablemente al momento del diseño de políticas públicas. Y también en determinar las acciones en el caso de que el agresor sea un menor de edad.
"El no registrar la edad del agresor hace que nos demos con la novedad de que se trata de un adolescente de 14 años que agrede a su madre por ejemplo. Y en estas circunstancias se llevan a cabo otro tipo de acciones", compartió el equipo interdisciplinario de la Oficina de Violencia.
Las causas iniciadas por violencia familiar durante el 2015 mantienen la tendencia de años anteriores en la que el principal vínculo entre víctima y atacante es la de expareja.
Las razones por las que se produce la falta de datos fueron explicadas desde la OVIF en base a dos condiciones. "Es un mix de situaciones; por un lado, impericia de los efectivos policiales a la hora de tomar las denuncias, y también de la gente que no cuenta con esos datos cuando realiza esa denuncia", aseguró Fuentes.
Reforzar la capacitación del personal policial resulta un pedido que se hizo extensivo desde distintos sectores, entre ellos el Observatorio de Violencia contra las Mujeres.
Sin estadísticas de sentencia
Debido al procedimiento de las causas en violencia familiar (difieren con las que se acostumbran dentro del fuero penal) no existen estadísticas sobre la cantidad de resoluciones al respecto.
Con la inmediatez que ameritan este tipo de causas, las sentencias son dictadas con urgencia por lo que, según lo explicado desde el Poder Judicial de Salta, se dificulta el recuento de las mismas.
Actualmente, la provincia de Salta cuenta con cinco juzgados de Violencia Familiar. Dos de ellos se ubican dentro del Distrito Judicial Centro y están a cargo de Mónica Naranjo y Noemí Valdez.

El vínculo con el agresor

Los datos sin especificar significan un problema que está presente en distintas variables de la violencia familiar. Es así que de 12.536 personas registradas como víctimas durante el 2015, 1.627 no indicaron qué tipo de vínculo las unía con su presunto agresor.
La cifra sin detalle se ubica en el segundo lugar de la tabla en cuanto a cantidad de denuncias. El primer lugar lo ocupan quienes denunciaron (2.564) a su expareja como causante de la agresión.
“Estamos trabajando para que esos espacios sin especificar disminuyan. Si las denuncias no están completas con los campos obligatorios para llenar no se pueden elaborar políticas públicas acordes y también dificulta el trabajo del juez”, aseguró la directora de la Oficina de Violencia Familiar, Amelia Fuentes.
El equipo interdisciplinario de la OVIF cuenta con psicólogos, trabajadoras sociales y abogados. Además del área de Ingresos, recientemente creada para canalizar cada uno de los casos, ya sea como consultas o para la efectivización de una denuncia.


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