Finalmente, para la Policía del sur de Salta quedó esclarecido uno de los crímenes más aberrantes ocurrido durante este año en la provincia, que conmocionó a todo el pueblo de El Galpón, localidad que luego tuvo que soportar un violento temblor que destruyó viviendas y edificios históricos y en el que murió una querida docente jubilada.
Javier Hernán Pino, de 26 años, sorprendentemente confesó ayer, a través de un escrito presentado ante el fiscal Sergio Castellano, haber sido el autor material del crimen del playero Ariel Ríos, ocurrido 13 de julio en esa localidad del sur provincial.
Según pudo saberse, Pino dijo que esa noche llegó armado a la estación de servicio Refinor, ubicada en el acceso a El Galpón, que le dijo a Ríos que lo lamentaba pero que iba a cometer un asalto.
Pero se sospecha que mintió al asegurar que se le escapó el disparo al forcejear con el playero, quien presentaba un disparo en la cabeza, que habría sido efectuado desde atrás cuando estaba recostado en una reposera, sobre la que fue hallado su cuerpo.
Pino, quien es considerado un sujeto muy peligroso, sostuvo que no quería hacerle daño a Ríos y que cometió el asalto porque necesitaba dinero para pagarle a abogados para que sacaran a su padre de la cárcel. Su progenitor fue detenido en Santiago del Estero antes del crimen del playero, durante una tentativa de robo a mano armada a una financiera.
Castellano, quien junto a la Brigada de Investigaciones de Metán realizó una minuciosa y compleja investigación del caso, dispuso también remitir al CIF las armas secuestradas a Pino para que sean peritadas.
Mientras tanto el asesino seguirá alojado en la cárcel de Metán.
Según pudo saberse, Pino conocía a Ríos, ya que con frecuencia iba a la estación de servicio con su padre, pero se habían alejado desde hacía un tiempo de El Galpón, donde Pino tenía una sandwichería.
Un doble homicidio
Pino está sospechado, además, de haber cometido un doble homicidio el 16 de este mes en Rosario de Santa Fe.
Se trata de una chica de 26 años y su hermano de 28, quienes fueron asesinados a balazos.
El doble crimen ocurrió en una vivienda ubicada en Castro Barros 5566 del barrio Saladillo de esa ciudad.
Ocurrió en un chalet de ese barrio residencial donde fueron baleados los hermanos Agustina (26) y Javier Ponisio (28), quienes fueron encontrados muertos por su madre.
Uno de los jóvenes recibió tres disparos y el otro cuatro, de los ocho que se efectuaron en el lugar. Uno estaba en la planta baja del chalet y el cuerpo del otro en la planta alta.
El fiscal de Metán, Sergio Castellano, confirmó que Pino fue requerido por la Justicia de esa provincia.
Detención y secuestros
El miércoles de la semana pasada efectivos de la Brigada de Investigaciones de Metán junto con policías de Santiago del Estero irrumpieron en un inmueble en la capital de esa provincia, donde el sujeto residía con su novia.
Cuando lo detuvieron le secuestraron dos armas 9 milímetros, municiones, dos silenciadores y herramientas.

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