Fuentes de la ciudad norteña de Orán informaron ayer que la seguridad privada en el hospital fue puesta en servicio hace apenas unos días.
En su presentación dijeron que hechos aberrantes como el ocurrido en la morgue meses atrás no podrían volver a pasar.
Y días después, a plena luz del día y en horario de visita, un joven hace de las suyas en la sala de mujeres y es demorado por la acción de particulares.
"Algunas cosas no tienen explicación y si alguien le da alguna, suena increíble", dijo ayer a El Tribuno un familiar de una mujer internada en el lugar.
Los abusos en ese hospital público, al parecer, son recurrentes.
Ante este nivel de inseguridad el lugar fue beneficiado por el Estado provincial para que cuente con personal de seguridad privada.
Es que el 3 de mayo pasado el hospital de Orán fue noticia nacional al denunciarse que en horas de la madrugada un joven ingresó a la morgue donde encontró un cadáver al que se le habían practicado una autopsia.
El sujeto profanó sexualmente el cadáver en un acto de necrofilia hasta ser descubierto por un enfermero por los ruidos extraños que se escuchaban desde el subsuelo, donde se encuentra la morgue hospitalaria.
Al no tener seguridad privada, el enfermero tuvo que actuar en contra del abusador, que se hallaba fuera de sí y recurrir poco después a la Policía provincial.
El abusador se domiciliaba en el barrio Patrón Costas y poco después de su acto de necrofilia fue declarado inimputable.
Hoy, supuestamente, se encuentra internado en el hospital psiquiátrico Miguel Ragone de esta capital.
Una fuente ligada al hospital dijo ayer a El Tribuno que "actualmente hay vigiladores en las puertas de ingreso al hospital, como en los pisos del edificio". Tienen a cargo el control de todas las personas que entran y salen y uno de ellos realiza rondas en el sector. "Resulta que hay seguridad privada desde hace unos días y sucede esto. Es el colmo. Las puertas tienen códigos que si no los sabés resulta imposible entrar y este abusador pudo ingresar igual a un lugar restringido No sé si es desidia pero los enfermos tienen que tener seguridad", manifestó una paciente que no brindó su nombre por temor a represalias.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora