La elección del ingeniero Mauricio Macri como presidente de la Nación permite identificar su proyecto con los conceptos de "desarrollo", "gestión" y "visión de futuro". También puede deducirse del triunfo del PRO que se buscará una inserción en el mundo basada en los intereses nacionales -ya no en los prejuicios ideológicos-, la agilización del comercio exterior y la ampliación de los mercados para la producción local.
Estas son buenas noticias para Salta, ya que suponen un cambio global de rumbo para la actividad económica.
De todas maneras, la bonanza, si llega, sólo se derramará en Salta cuando el gobierno provincial asuma sus responsabilidades y si, además, las autoridades nacionales aplican un programa de crecimiento regional, un plan de inversiones en infraestructura, beneficios tributarios y créditos para la producción.
La realidad económica y social de Salta es hoy sombría. El 23% de la población tiene necesidades básicas insatisfechas; la pobreza asciende al 35%, el déficit habitacional es de 75 mil viviendas. Más de un tercio de los trabajadores en relación de dependencia es empleado del Estado (110.000 en 2010), con el 45% del empleo total en negro y una enorme desocupación, encubierta con paliativos.
La degradación de la actividad económica en la provincia se mide en la caída dramática de la producción de hidrocarburos, la falta de inversión en el rubro de minería, el estancamiento del rodeo vacuno, que no incrementó ni una cabeza en ocho años, y en las cuentas de los productores salteños. Hoy, los productores acumulan una deuda estimada en 3.500 millones de pesos, frente a la cual el gobierno de Juan Manuel Urtubey gestionó una moratoria impositiva y declaró el estado crítico. Cuando los plazos venzan, en los próximos meses, nadie podrá pagar porque el campo salteño recién comenzará a percibir ingresos en 2017. Al cepo, las retenciones, las trabas al comercio exterior y el costo del transporte, Urtubey le añadió su "ordenamiento territorial".
Para Salta, la expectativa que se abre a partir del cambio de gobierno nacional radica en saber si Macri está dispuesto a incluir al campo salteño en la idea enunciada ayer sobre "construir el desarrollo día a día" y en que "todos vivamos mejor".
La perspectiva de una baja en las retenciones y en la liberación a las exportaciones es muy alentadora para las provincia que cuentan con grano acopiado, con sus campos sembrados y que están programando la campaña 2016-2017 en condiciones ventajosas. Se estima que en los primeros 120 días del nuevo gobierno ingresarán US$14 mil millones.
Salta, por ahora, se está quedando fuera de la fiesta.
El Plan Belgrano, del nuevo oficialismo, contiene una serie de líneas directrices, alentadoras, por cierto, pero que requieren ejecutores locales.
No es tan difícil: se limita a reemplazar el populismo dominante por la mirada desarrollista que sostiene el nuevo gobierno nacional.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia


Perez Jose Alberto
Perez Jose Alberto · Hace 12 meses

Así que vos Soltelo estas feliz por la apertura de las exportaciones???? veremos dentro de poco si los salteños podremos consumir un miserable asado cuando se empiece a exportar la mayor cantidad de carne afuera. En cu7anto a la reactivación del Belgrano cargas, veremos que le dice Moyano a macri para defender los intereses de los camioneros.


Se está leyendo ahora