Doña Cirila Taritolay fue la encargada de pedir el correspondiente permiso a la Pachamama para proceder al Desentierro del Carnaval.
El lugar elegido fue la entrada al pueblo de San Antonio de los Cobres, donde ya es tradicional que la Municipalidad organice las actividades.
Todo ocurrió el viernes, con un sol a pleno y se extendió hasta la madrugada de ayer con un baile en el complejo local. La fiesta será interminable y se prolongará hasta el próximo domingo.
Hasta el lugar llegaron las nueve comparsas del pueblo y sus alrededores, las que se lucirán durante los días de festejos por las calles de San Antonio.
Estuvieron todos los presidentes de las agrupaciones, el intendente Leopoldo Salva, la secretaria de Turismo local, Azucena Salva, y gran cantidad de turistas que vieron asombrados cómo, a las 15, comenzaron a llegar por entre los cerros las comparsas con sus diablos, sus trajes y la alegría hecha música.
Cada día habrá diversas actividades para toda la familia: bailes en las comparsas, chayadas de las agrupaciones, actos de la Municipalidad y hasta una corpachada en el patio de la escuela Juan Domingo Perón ,en donde los niños son los protagonistas gracias a las docentes que trabajan el Carnaval como contenido curricular.
Pero la fiesta del Carnaval Andino empezó el jueves 4 con un encuentro de cuadrillas de cajeros de distintos parajes y pueblos de la zona.
Era el Jueves de Comadres y la Oficina de Turismo organizó un certamen de coplas. Participaron representantes de la comunidades colla, wichi, toba, tapiete, chané, chorote, chulupí, diaguita-calchaquí y guaraní, que acompañaron, con sus cantos y coplas, la ceremonia de ofrenda a la Pachamama.
"Los Jueves de Comadres ocurre días antes del desentierro. Es muy tradicional porque es la reunión de las mujeres que están resolviendo los últimos detalles para el comienzo del carnaval", dijo el presidente de la agrupación Los Pegajosos, Milton Viveros.
"Es una fiesta muy arraigada a nuestra tierra. Desde el Municipio siempre apoyamos estas expresiones porque además sirven de actividades para nuestros jóvenes. Desde hace tiempo que se viene organizando el carnaval y tener a nuestros jóvenes ocupados es lo mejor que nos pasó", dijo el intendente Salva, en medio de talco y papel picado.
Al día siguiente, salió el Diablo del Carnaval; ese simbolismo que mantendrá despierto a todos derrochando la alegría de los puneños y de todo aquel que se le anime a la montaña.
Durante toda la semana, habrá diversas actividades en los pueblos de la Puna, donde se puede vivir el carnaval en su expresión más pura y ancestral.
Los festejos culminarán el próximo domingo en la localidad de Tolar Grande,

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