El Banco Central observa que el valor del dólar empieza a retrasarse y, por ellos, tiene preparada la estrategia para sacar la moneda norteamericana de su reposo.
En los planes del Central no se puede tener una apreciación cambiaria generada, dicho en términos financieros. Los bancos atesoran dinero, pero parte de éste debe ser mantenido en reservas líquidas, sin que pueda ser usado para invertir o hacer préstamos. Ese manejo del dinero del banco se llama encaje.
Justamente, el Central busca la suba de encajes que se aplicará escalonadamente en junio y julio para tener espacio y poder intervenir en la compra de divisas. El efecto casi inmediato será la suba del dólar por la demanda del billete que se crea el Central.
La suba de encajes no le plantea al organismo monetario salir a captar pesos vía Lebac.
Según cálculos realizados por la consultora FyE Consult, esta ingeniería financiera que tiene aprobación del titular del Central, Federico Sturzenegger, hará que el organismo intervenga en el mercado con la compra de poco más de US$4.000 millones adicionales.
El programa monetario divulgado hace menos de un mes señalaba que el aumento de la cantidad de dinero prevista era compatible con la compra de unos US$6.000 millones a lo largo del año, incluida la emisión de pesos.
En términos prácticos lo que aprobó Sturzenegger es una ingeniería financiera. Esto es que se utilizarán instrumentos financieros, como los encajes, para salir del riesgo que el dólar se "duerma" en un valor casi congelado y distintos sectores de la economía pierdan por "zona de incertidumbre".
Ingeniería
Una ingeniería financiera permite optar por más beneficios y menos riesgo.
Con los inmensos montos de compra de dólares que prepara el Central, la divisa tendría un piso y entraría en un espacio de riesgo hasta fin de año.
Hay que pensar que al Gobierno lo impulsa a la toma decisiones decisivas en el segundo semestre, en el cual la inflación empezaría a estar controlada.
El fantasma de los equilibristas de la relación precio peso-precio dólar, es que el billete se ubique por debajo de los $16 a fin de año.
Solo en mayo el Banco Central de la República Argentina salió a comprar US$1.500 millones para evitar una caída adicional del dólar, que apenas pudo amortiguar.
Una de las mediciones internacionales realizadas últimamente sobre la competitividad argentina, ubica al país, justamente, como uno de los países menos competitivos del mundo. Así resulta del ranking 2016 que elaboró la escuela de negocios IMD.

Las empresas

El temor ya no es que el dólar suba sino que baje: se disparan los costos.
El Central ante ese temor ya bajó la tasa al ver que la inflación se retrae, las industrias y economías regionales atraviesan el peor momento del modelo.
Empresarios que dependen de la exportación o que deben competir con producción importada, ya expresan ese temor del dólar bajo.

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Sección Editorial

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Pepe Bardero
Pepe Bardero · Hace 6 meses

Para que argentina "no pierda competitividad" van a devaluar nuevamente, Y QUE SE JODAN LOS ARGENTINOS...

guillermo jensen
guillermo jensen · Hace 6 meses

Si un pais necesita una moneda devaluada (por ende inflacionaria) para ser SUPUESTAMENTE competitivo, de lado queda la calidad, la innovacion. Internacionalmente, Argentina se posiciona en los mercados del mundo como 'COMPRE ARGENTINO, ES BARATO', sin nada mas que ofrecer