Son épocas de "sequía" de dólares para el Banco Central, conducido por Alejandro Vanoli; urge resolver el problema.
Para paliar la situación de la falta de liquidación de divisas de parte de los agroexportadores, el Central tomó dos medidas para quitar presión al dólar: una, mover en las empresas los límites de compra de dólares sin estar autorizados y subir las Lebac, el título público que tiene el organismo para tomar dólares.
La medida impacta directamente en la inversión y el consumo de los individuos porque la tasa es referencia de plazos fijos e intereses de los créditos.
Las colocaciones de Lebac tienen también efecto monetario, porque cuando el monto supera al de los vencimientos de letras colocadas en el pasado, la base monetaria se contrae, esa es la expresión de la City porteña: la "aspiración" de pesos.
El Central busca sacar así de la calle parte del dinero que emite para ayudar al sector público a financiar su déficit.
El Central dispuso la suba de 300 puntos básicos (3 puntos porcentuales) en todos los plazos para la licitación semanal de las Lebac y además bajó US$ 75 mil el límite a empresas para comprar dólares sin autorización.
En las últimas licitaciones de Lebac se convalidó una baja de tasas de las letras.
Para todas las especies licitadas del segmento a tasa fija en pesos, el sistema de adjudicación es el holandés (precio único), excepto en los casos particulares de las Lebac a 91 y 119 días de plazo residual, para cuyos tramos competitivos se establecieron tasas de corte predeterminadas del 28,93% y del 29,35%, respectivamente.
La Lebac a 91 días son la referencia que utiliza la regulación vigente para establecer topes máximos a las tasas de créditos al consumo y a los plazos fijos.
Esterilizar
La suba de tasas impactará en ambos casos: en los plazos fijos, aumentando la tasa que pueden ofrecer los bancos a sus clientes, y, en los créditos, aumentando las tasas máximas que pueden cobrarles.
Se tuvo en cuenta el crecimiento de los depósitos a plazo fijo del sector privado captados por cada entidad participante entre el 18 de septiembre y el 16 de octubre de 2015.
La búsqueda de rentabilidad que supere a la inflación y, a su vez, dé respaldo en colocaciones seguras, generó en los últimos tiempos el auge de las Lebac como opción para todo tipo de inversores.
Estos instrumentos son utilizados por la autoridad monetaria para esterilizar (retirar de circulación) los pesos que emite y, entre otras cosas, para financiar al Tesoro.
Es que, con mayor o menor conveniencia según el momento, son una alternativa interesante al tradicional plazo fijo, según explican Lucas Croce y Marcelo Dormi de DLC Asesores Financieros.
Rendimientos comparados
Mientras los depósitos a plazo tienen una tasa de interés que se mantiene por debajo de la inflación, las Lebac muchas veces superaron a los precios.
"Quien está haciendo hoy un plazo fijo a tres meses, claramente, le convendría tener Lebac. Es menos riesgo y más tasa", dicen los especialistas.
Las Lebac tienen mercado secundario, es decir, un ahorrista las puede vender antes de su vencimiento, con una pequeña pérdida de tasa.
Comprar estos títulos es una opción casi tan sencilla como un plazo fijo.
Las personas físicas, con poco capital, pueden invertir a través de un banco o una agencia de Bolsa. Estas instituciones le abren una cuenta y toman el pedido para ingresar a la licitación, que se realiza todos los martes.
Existe un tramo no competitivo para los inversores chicos y uno competitivo para los montos superiores a un millón de pesos. En este último se fija la tasa de corte según el resultado de la subasta, la cual se toma para ambos tramos.

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