El pasado jueves el gobernador Juan Manuel Urtubey inauguró en Orán el nuevo edificio del Centro Asistencial Preventivo Tinku, que conllevó una importante inversión de la Provincia para su construcción.
Este nuevo edificio, ubicado en Pueyrredón esquina Eduardo Arias, detrás del nosocomio local, cuenta con una estructura que permitirá mayor capacidad de asistencia a personas con consumos problemáticos, ampliando la cobertura que hasta ahora brindaba la institución, incluyendo el servicio de internación.
Las instalaciones han sido diseñadas específicamente para el tratamiento integral de las adicciones, tanto en modalidad ambulatoria como de centro de día e internación y con ellas se espera triplicar la capacidad del servicio y cubrir la atención con criterio regional.

Articulación con el hospital

Por otra parte, por su emplazamiento, se favorecerá una articulación más fluida con el hospital San Vicente de Paul para la atención de las urgencias toxicológicas y optimizar los mecanismos de derivación interinstitucional.
Tinku comenzó a funcionar en un edificio alquilado y con el apoyo del Estado por la urgencia del servicio comunitario que brinda en esa comunidad. Con una inversión superior a los $5,4 millones, la Provincia construyó un edificio donde se dará asistencia multidisciplinaria. "Esta modalidad de trabajo es inédita en el país al conjugar un espacio de contención e integración social", expresó Urtubey durante la inauguración, a la que asistieron también las autoridades locales.
La Provincia y la Municipalidad también firmaron en la oportunidad un convenio para la transferencia de fondos destinados al funcionamiento del Centro Tinku, como lo viene haciendo desde su creación.

El Centro Tinku

El centro está a cargo de la Secretaría de Adicciones del Ministerio de Salud de la Provincia y entre sus objetivos figura la realización de acciones de prevención del consumo problemático de sustancias psicoactivas y sus consecuencias; brindar asistencia a personas con esa problemática, generando espacios de contención, psicoterapia individual, grupal y acompañamiento en las distintas terapéuticas.
Cuenta con instalaciones para atención ambulatoria: cuatro consultorios externos, sala de situación, sala de visitas y sanitarios; internación para 20 personas en camas simples con sanitarios; administración; guardia médica (oficina y dormitorio con baño); área de servicio: cocina, lavadero, depósito y despensa; espacios recreativos: comedor, sala de estar y espacios al aire libre; taller con vinculación directa a la calle y aulas satélite.

Números que alarman

Tinku es una institución que depende de la Secretaría de Salud Mental y Abordaje Integral de las Adicciones.
A pesar de contar con espacios reducidos, atendió a lo largo de 2015 a miles de pacientes, teniendo la posibilidad de internar solo 7 por vez, por la cantidad de camas con que contaba el edificio que ocupaba anteriormente.
La licenciada Silvina Elvira, directora del centro Tinku, informó que durante el año pasado se registraron casi 5.000 mil consultas, atendiendo a pacientes de todo tipo, desde los 12 años de edad.

Tarea interdisciplinaria

Elvira explicó que a todos los pacientes que ingresan como residentes se los incluye en actividades deportivas y talleres, incluyendo escuelas satelitales y trabajos en conjunto con el hospital San Vicente de Paul.
Las personas en tratamiento trabajan en compañía de operadores, que son psicólogos y trabajadores sociales.
"Los pacientes que permanecen dentro de la institución, tienen la opción de estar media jornada dentro, o jornada completa de domingo a domingo, dependiendo de sus necesidades particulares", explicó su directora a El Tribuno.
Angustiada, Elvira comentó que se llegó a atender a niños que no superan los 12 años, "lo cual es alarmante para nuestra sociedad. Niños que por su corta edad están en la primera etapa de adicción".
Elvira dijo que el común denominador de las adicciones es la soledad y la falta de amor.
Para finalizar, la profesional contó orgullosa que gracias al arduo trabajo dos de los pacientes del centro lograron el alta terapéutica. "Fue un trabajo muy duro para ellos y para nosotros como equipo, pero lo conseguimos", acotó
En el año 2014, el Centro Preventivo Tinku fue galardonado por su labor social con el premio San Ramón.
La estatuilla fue recibida por residentes que estaban en rehabilitación en el centro, que fue premiado como institución destacada por su labor en la prevención y asistencia de las adicciones.
La directora de Tinku, Silvina Elvira, expresó que "esta distinción enorgulleció a todo el equipo y significó además que la sociedad reconoció la existencia del problema y se animó a hablar de las adicciones; también renovó las esperanzas acerca de que se puede ayudar a quienes padecen una adicción, brindando un servicio de calidad y con calidez humana".

Los inicios del centro

Tinku comenzó a funcionar en enero del 2011 como centro de día por falta de infraestructura del edificio que ocupaba.
Nació como un dispositivo sin internación que ofrecía diferentes actividades terapéuticas para favorecer la recuperación, mediante la inclusión social y el intercambio de experiencias de personas con problemas de adicción. Ante la gran demanda se trasladó a un edificio mas grande en calle Alvarado.


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