La historia de los Torres puede ser como la de cualquiera que tiene un negocio familiar, pero estuvo atravesada por la solidaridad.
Kelo y Marcia tienen un comedor en Orán, que hasta hace un tiempo era muy concurrido y las cosas funcionaban bien.
La pareja se hizo famosa por un informe de El Tribuno, que luego repercutió a nivel nacional por su hijo Axel. El niño se hizo conocido por montar un comedor solidario, que ahora está en riesgo.
A través de esa historia, que llegó a la pantalla de la televisión, todo el país se conmovió en 2014. Axel, que en ese momento llevaba 9 años de vida, tenía y tiene un comedor solidario para niños de la calle.
"Todas las tardes de lunes a viernes se puede ver una larga fila en la puerta del negocio de sus padres, en calle Pueyrredón", exponía la crónica de ese entonces.
Más de 100 personas recurren diariamente, hasta hoy, con recipientes para recibir la solidaridad de Axel.
Sin embargo, las cosas no andan del todo bien. Las nuevas condiciones económicas del país afectaron de manera contundente al emprendimiento familiar de los Torres.
El Tribuno le preguntó al comerciante Kelo sobre el destino del comedor solidario de Axel.
"Si todo sigue así, también los vamos a tener que suspender", dijo quebrado en una pena que le borró la sonrisa y la alegría que siempre tuvo.

Los costos

El primer golpe lo recibió de la boleta de Gasnor. De pagar $426,20, en abril del presente año, pasó a los $5.211,46 en la boleta de mayo. Es decir que le aumentaron un 1.200 por ciento en un mes.
Además, pagó los sueldos de sus trabajadores con los aumentos salariales que corresponden. El hombre tiene a cuatro personas en blanco y esa carga también aumentó.
"Yo tengo que pagar 17 impuestos entre Nación, Provincia y el municipio. Al primero que recurrí fue a la intendencia, pero no me dieron soluciones. Yo le pido aunque sea a la Provincia que nos considere a los comerciantes del interior porque estamos muy mal con este tarifazo del gas", dijo Kelo.
El hombre reflexionó que si le aumentaron tanto el gas también debería incrementar el precio de la comida que hacen, aunque saben que eso es inviable.
"Yo vendo un menú a 45 pesos. No lo puedo subir a 450 pesos, tal como me subió el gas", deslizó.
"Además, la gente ya no sale como antes. Ahora a todos le falta plata. Mis ventas bajaron un 40 por ciento respecto del año pasado", concluyó en un diagnóstico parecido al de los restaurantes de toda la provincia. Y toda esa situación hace que ya se sienta mal. Lo afectó en su salud y a los problemas que tenía se sumaron malestares relacionados con la presión.

La situación del comercio de los Torres

"La única que me queda es cambiar la razón social y pasarme a ser un delivery. No sé qué será de la vida de mis laburantes y todo esto me pone muy mal", dijo a El Tribuno.
La situación se torna grave en el interior donde además los comerciantes pagan más por flete y eso impacta en la mercadería que reciben.

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franco gonzalez
franco gonzalez · Hace 6 meses

el gobierno nacional cree que con estas medidas soluciona todo.como a ellos no les afecta debido al la " dieta " que tienen!!!


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