La Cámara de Diputados comenzaba a la medianoche a debatir los tres proyectos vinculados a la preservación del empleo. Todo indicaba, en el último movimiento antes del cierre de esta edición, que Cambiemos había tomado por sorpresa a Sergio Massa y al Frente Renovador. El interbloque comandado por el radical Mario Negri y el macrista Nicolás Massot había optado por retirar su proyecto para permitir que se convierta en ley el de Héctor Recalde (FPV), que prohíbe los despidos por seis meses y establece la doble indemnización. Con la decisión expresa de Mauricio Macri -ante la inferioridad numérica del oficialismo- de vetar cualquier formato de "emergencia laboral", le resultaba más sencillo concluir el trámite lo antes posible y enviar una señal inequívoca de su decisión de no ceder ante las presiones.
Macri está convencido de que la doble indemnización es un "engendro" que muestra fragilidad en el peronismo, hoy sin líder y jaqueado por las denuncias de corrupción.
Massa había intentado presentarse como el portador de una solución intermedia, que el macrismo no puede aceptar. En primer lugar, porque el proyecto del Frente Renovador impone un costo de 50 mil millones de pesos al Estado, compuesto por subsidios a las pymes; además, porque está dispuesto a enfrentar a Massa, incluso, hasta dejarlo identificado con un peronismo en crisis, si es que el líder renovador intenta mostrarlo como un presidente débil.
Los hinchas de Boca probablemente recuerden que, como presidente del club, nunca retrocedió ante los planteos de estrellas como Carlos Bianchi y Diego Maradona.

Las razones económicas

La salida del cepo cambiario, la eliminación de subsidios a la energía, la inflación y los despidos son cimbronazos que ponen a prueba la solidez del actual gobierno.
La sensación de inseguridad sobre la preservación del empleo existe, pero el oficialismo considera que solo afecta a los votantes del Frente para la Victoria. Al mismo tiempo, señalan que el número de despidos a los que se refiere la oposición peronista está muy lejos de constituir una "ola de desempleo".
Las estadísticas permiten estimar el desempleo en un 7%, aunque esto ocurre en un país que en los últimos cuatro años produjo una ola de desocupación que fue resuelta con designaciones en el Estado -de dos millones de empleados, pasó a casi cuatro millones-.
sergui massa graciela caamaño.jpg
<div><i>Los diputados Sergio Massa y Graciela Camaño, piezas clave de una maratón de alto voltaje. Télam </i></div>
Los diputados Sergio Massa y Graciela Camaño, piezas clave de una maratón de alto voltaje. Télam
El macrismo apuesta a captar unos setenta mil millones de dólares a través de la toma de deuda y una cifra similar, por el anunciado blanqueo. Pero tiene la certeza de que cualquier concesión a los proyectos de emergencia de Recalde y de Massa espantarían a los inversores y al mundo financiero.
Las encuestas oficiales señalan también que el mayor temor de la gente es la inflación, un diagnóstico en el que coinciden todos los economistas del Gabinete.
La otra razón económica: una ley antidespidos solo aumentaría el desempleo. Ningún empresario con problemas de financiamiento originados en el costo de su producción va a correr el riesgo de tomar empleados si el Estado carga sobre su compañía el riesgo de una doble indemnización. Y si llega a una situación límite y tiene que despedir, los recovecos legales pueden demorar años el pago de esas eventuales indemnizaciones, con lo cual el costo lo pagaría el trabajador. Esto, que puede resultar falaz para una mirada ingenua de la economía y de la política, no lo es para Recalde ni para el peronismo.

El riesgo

Mauricio Macri puede perder y puede ganar. El veto va a generar una reacción gremial y está por verse si la podrá controlar con el torniquete de las obras sociales. El FPV y el massismo, anoche trataban de sacar algún conejo de la galera.

Marcos Peña endureció posiciones

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, en conferencia de prensa, ratificó la decisión de vetar la doble indemnización. “No creemos que esta herramienta legislativa ayude a los trabajadores”, dijo, y volvió a calificar de “poco solidario” el proyecto porque “perjudica a la generación de empleo”.
Peña criticó a Héctor Recalde. “Nos hubiera gustado que explique lo que dijo sobre esta ley cuando era oficialismo”. Entre 2012 y 2013, el kirchnerismo rechazó un proyecto de ley antidespidos.

Los salteños, con posiciones divididas

Los legisladores nacionales expresaron su posición antes del debate
  • Pablo Kosiner: "No hay razón para vetar la ley antidespidos. Esta ley no pertenece a ningún sector político"
  • Javier David: “Mientras más se demore el tratamiento de esta ley, más gente va quedando en la calle”
  • Alfredo Olmedo: “No podemos fundir a las pyme con una ley. No estoy de acuerdo con la doble indemnización”
  • Miguel Nanni: “Es inaplicable porque si la situación económica no es buena, lamentablemente habrá despidos”
  • Durand Cornejo: “Ningún país tiene una ley como esta que ahuyenta las inversiones y la creación de empleo”
  • Pablo López: “La ley no es una traba para el crecimiento económico y esto no se logra despidiendo trabajadores ni cerrando empresas”
  • Evita Isa estuvo ausente en las sesiones por cuestiones de salud.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia


carlos salinas
carlos salinas · Hace 6 meses

es verdad puro humo eso

gio vergara
gio vergara · Hace 6 meses

Lo que estar estar al reverendo pedo. Para que mierda hacen todo este circo si la van a vetar


Se está leyendo ahora