El Gobierno registró un déficit financiero de 2.197,1 millones de pesos en enero y el rojo primario cayó un 90 por ciento a 548 millones de pesos, tras una drástica reducción del gasto en los ministerios.
"Además de los esfuerzos de eficiencia en la gestión la magnitud de la desaceleración del gasto primario de enero reflejó el impacto transitorio de reorganizaciones ministeriales, que serán parcialmente revertidos en los próximos meses", se informó.
El Ministerio de Hacienda y Finanzas, que conduce Alfonso Prat Gay, dijo en el habitual informe de gestión que el sector público nacional observó un déficit primario sin rentas en base caja de 548 millones de pesos en enero.
Ese rojo fiscal es un 90,5 por ciento más bajo que el registrado en enero 2015 por el entonces gobierno de Cristina Kirchner, lo cual representa una mejora interanual de 5.222,4 millones de pesos.
Esa diferencia fue originada por una suba en los ingresos primarios de 27.528,5 millones de pesos (29,7 por ciento anual) cuando los gastos primarios se incrementaron un 22,6% a 22.306,1 millones.
Al incorporar al análisis el ingreso por rentas financieras recibidas del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses y del Banco Central y pagadas por servicio de intereses de la deuda, se observó un déficit financiero de 2.197,1 millones de pesos millones.
La mejora
Se trata, según la gestión de Prat Gay, de una mejora en el rojo fiscal de 11.265,9 millones de pesos respecto a enero de 2015.
El Gobierno dijo que para comprender la contribución de la política fiscal al equilibrio macroeconómico resulta relevante considerar su interrelación con la política monetaria, dado que "en años recientes, una faceta saliente de la política fiscal ha sido su creciente contribución a la expansión de la base monetaria y así al flagelo de la inflación".
Es así que, según Hacienda, desde 2012 a 2015 la expansión monetaria promedió un 33,3 por ciento del nivel de la base monetaria al inicio de cada ejercicio, llegando a 38,5% en 2015.
Señaló que desde el 2016 se contemplará una reducción nominal de la emisión monetaria prevista como fuente de financiamiento al Tesoro Nacional.
Para 2016 se prevé que el financiamiento monetario del BCRA se reduzca a 25,6 por ciento de la base monetaria.

Meta de inflación

Para acompañar la reducción del gasto público se fijó una meta de inflación de 20-25%. El objetivo fue establecido por el Poder Ejecutivo Nacional para el 2016.
La asistencia monetaria al Tesoro Nacional observada para el bimestre enero-febrero 2016 se ubica por debajo de ese objetivo anual, y se espera que llegue a un crecimiento anualizado de 16,5% (desestacionalizado).

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