Las pequeñas y medianas empresas (pymes) fueron protagonistas de noticias en octubre, no solo por las dificultades que exteriorizaron para hacer frente al bono de fin de año -casi el 70% no va a poder hacer frente al mismo-, sino porque se reglamentó la famosa Ley 27264 o Ley PyMe, por la cual estas acceden a varios beneficios. Los mismos los podemos dividir en fiscales, de inversión, de financiamiento y laborales. Los fiscales incluyen la eliminación del Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta, la compensación del Impuesto a los Débitos y Créditos bancarios como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias, el diferimiento (a 90 días) del pago del IVA, y por último, la devolución, vía un bono fiscal, de saldos de impuestos que no se puedan compensar con otros impuestos.
En cuanto a los beneficios de inversión, las pymes podrán tomar como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias hasta el 10% de las inversiones realizadas, y por otro lado se concederá un crédito fiscal por el IVA de las mismas. Pasando a los incentivos de financiamiento, se va a permitir que las Sociedades de Responsabilidad Limitada (SRL) puedan endeudar a través de la bolsa de valores, emitiendo títulos de deuda, se dará una mayor bonificación de tasas en los préstamos que otorguen entidades no financieras y a pymes que emitan pagarés y títulos de deuda bajo el régimen de oferta pública. Se renovó y se amplió la Línea de Crédito de Inversión Productiva que otorgan las entidades financieras, lo que supone que el mismo importe ascenderá a 63.000 millones de pesos adicionales y con una tasa de 22%. Se lanzó el ¿primer crédito pyme?, a través del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) del Ministerio de Producción, podrán acceder a créditos a una tasa del 16% (anual). A esto hay que sumarle otras bonificaciones de tasas que van del 9% al 18% y plazos hasta 7 año para financiamiento de capital de trabajo, inversiones y empresas que accedan a programas de eficiencia energética. Otro beneficio para los exportadores es la extensión del plazo para ingresar divisas de 180 a 365 días. En materia laboral se le dio carácter de ley a las REPRO (Programa de Recuperación Productiva), que es un programa por cual el Estado se hace cargo de una parte del sueldo de los trabajadores de una empresa que se encuentra en situación de crisis, elevando los montos de asistencia en un 50%.
Si bien esta ley es algo muy bueno para el sector pyme, que emplea al 80% de la fuerza laboral y representan el 90% de las empresas del país, todavía hay cuestiones de fondo que se deben solucionar para poder traer un alivio real. Uno de estos temas es el ajuste por inflación en los balances, por lo que las empresas hoy en día reconocen utilidades que no existen. La competencia desleal es otro factor ya sea por contrabando, por vendedores ambulantes, por trabajadores no inscriptos, apertura de importaciones en ciertos sectores. El poco acceso al financiamiento que tienen las pymes es un limitante al crecimiento. En este sentido, un análisis de la consultora Claves muestra que apenas un poco más del 30% de las pymes industriales accede a financiamiento; y la mayoría lo realiza a través de la banca pública. Las más perjudicadas y castigadas siguen siendo las empresas radicadas en el interior del país por el denominado impuesto a la distancia, haciendo referencia a los altos costos de flete que tienen que pagar para ofrecer sus productos en los centros de consumo y el puerto.
Sin desmerecer la nueva ley y los beneficios que trae aparejados, pero vamos a poder hablar de competitividad y crecimiento de la actividad privada, sobre todo en el interior del país, cuando podamos encontrarle una solución a los problemas de fondo.

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Sección Editorial

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Erik Larsen
Erik Larsen · Hace 1 mes

Todo bien hasta que el autor llama "competencia desleal" al contrabando, los vendedores ambulantes, los trabajadores no inscriptos y las importaciones. Sepa el autor que el contrabando es una figura creada por el código aduanero, norma dictada por el inconstitucional gobierno de facto de Videla, y que materialemente es, de principio a fin, una asquerosa e inconstitucional delegación legislativa en el ejecutivo. La norma faculta al ejecutivo a crear y eliminar impuestos en los rubros que se le cante y con las alícuotas que le venga en gana. Los contrabandistas hacen un valeroso acto de patriotismo al negarse a cumplir con semejante norma bestial. Por otra parte, defenestrar a los vendedores ambulantes es hacer culto a la ineficiencia. La venta ambulante existió siempre y en todas partes, pero sólo es un problema en los países que ponen barreras gigantescas a los que quieren abrir un negocio bien puesto, por los que muchos se ven expulsados a la calle. El estado y sus regulaciones son el problema, no la solución. Lo mismo va para sus consideraciones con los trabajadores no registrados. Si admiten que el problema son los impuestos... ¡¡¡Ataquen los impuestos y dejen laburar a la gente tranquila!!! Y por último, es totalmente ridículo llamar competencia desleal a la apertura de importacoines. Todos los argentinos tenemos derecho a gastarnos nuestra plata en lo que se nos cante la gana, porque para eso la ganamos. Si viene un extranjero a regalarnos comida, ropa, juguetes, etc, mal haríamos en prohibirle eso, porque eso ciertamente aumenta la riqueza de los argentinos. Pero nuestros gobiernos idiotas junto a organizaciones mafiosas ven al pueblo argentino no como a un mercado a seducir, sino como a un rehén al cual se le puede cobrar cualquier estupìdez por cualquier porquería con la excusa de fomentar el "trabajo nacional". Este país va a volver a ser grande el día que se deje de robar con impuestos, que se deje trabajar LIBREMENTE a la gente y se deje gastar como a uno se le cante la guita que se hizo laburando honestamente.


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