Una de las maneras a través de las cuales el proyecto económico de Cambiemos buscó el desembarco de inversiones fue el blanqueo de capitales para evasores. Se dividió en partes, en primer lugar la declaración del dinero en efectivo y luego el registro de bienes y otro tipo de activos patrimoniales, que todavía está en curso. El efectivo declarado puede ingresarse al país o solamente ser registrado, es decir, el blanqueo no implica que se hagan inversiones. Puede declararse sin repatriarse esos activos.
Según el especialista local, Julio Moreno, la primera etapa del blanqueo de capitales "fue un éxito". "Se declaró mucho dinero en efectivo", afirmó, aunque resaltó la necesidad de que esos registros efectivamente vuelvan al país y se pongan en circulación. "Lo que se necesita son las inversiones, el ingreso de esos activos a la economía nacional", remarcó.
En cuanto a la situación salteña, Moreno confió en que los dineros declarados serán reinsertados en la economía provincial. Aunque la ley de blanqueo no establece obligación alguna al respecto, el economista apuntó que esos ahorros se convierten en inversiones en especulación financiera y bienes raíces.
"Tengo entendido que se están realizando inversiones en minería, pero es en la única actividad productiva en que se están poniendo capitales", especificó sobre la dinámica salteña en cuanto a inversiones. El sector inmobiliario local es muy fuerte, se encuentra en los niveles de las plataformas de alquileres y venta de propiedades de las grandes ciudades del país. Basta para ello comparar precios de locación -monoambientes hasta en 4 mil pesos- o el valor del metro cuadrado de construcción -alrededor de 13 mil pesos-.
Si bien se trata de una actividad sólida, que ofrece muchas garantías de estabilidad para los inversores, el 2016 no fue un año del todo movido en Salta y la falta de créditos hipotecarios redujo el influjo que se venía atravesando en los últimos años. El blanqueo, por lo pronto, ha traído más consultas que operaciones, aunque los empresarios más optimistas se abrazan a la oración popular de que "cuando el río suena, agua lleva".
En referencia al sector inmobiliario en particular, el economista agregó: "Puede darse el caso que se den ventas de tierras, entiendo que también se está creando un escenario para que se hagan ese tipo de apuestas". Desde el sector reconocieron que las consultas por mayores montos se están recibiendo justamente sobre terrenos, tanto para la labranza como para el afincamiento.
Moreno no quiso cerrar su análisis sin reafirmar el concepto sobre la diferencia entre el blanqueo y la inversión. Advirtió que aún hay que seguir aguardando los efectos reales que tendrá la ley de Cambiemos, al menos hasta tanto se tenga precisión sobre cuándo el dinero declarado por los evasores se volverá a traer al país y pasará a formar parte de los activos circulantes en la economía doméstica.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora