Los sectores industrial y exportador especialmente los titulares de pequeñas y medianas empresas (pymes) están obsesionados por los altos costos de sus insumos; argumentan que para que sus producciones crezcan y se generen excedentes para exportación se deben establecer reglas de juego claras y que se prolonguen en el tiempo.
No solo les preocupa la disminución del consumo, la inflación, la gran presión tributaria y el encarecimiento del crédito, sino también, y coincidiendo con varios economistas, conocer el verdadero valor del dólar que les permitiría mantener un precio estable y competitivo de sus insumos, por lo tanto, en su posterior producción. Son las condiciones para la tan esperada apertura económica y para poder competir con el resto del mundo, salvo con los productos que se benefician con el dumping (subsidiados por sus países de origen), para los que sí es necesario que se apliquen normas de protección.
Las cifras del sector industrial, por ejemplo, no son de las mejores ya que desde 2011 no crece; las inversiones cayeron un 20%, las exportaciones de manufacturas de origen industrial disminuyeron un 40% y los precios de estos productos en góndola aumentaron. El incremento de los costos en logística (transporte), oscila entre un 10% a 15%; entre impuestos y energía, 25%. A estos problemas se añaden el ausentismo, la litigiosidad, y la cantidad de feriados que disminuye la productividad, estimados en 10%.
El valor del dólar
Desde hace más de treinta años es preocupación de los empresarios pequeños y grandes, de los inversores, ahorristas, analistas, funcionarios y hasta trabajadores, conocer cuál es el verdadero valor del dólar; es la consecuencia de una cultura dolarizada que, por el temor a futuras devaluaciones, estimula a que se compre y ahorre en esta moneda.
Nos preguntamos actualmente si el valor del dólar con la flotación sucia en su cotización implementada desde el Gobierno es utilizado como ancla para disminuir la inflación o es una consecuencia de la oferta y demanda
Hoy el dólar cotiza a $15, 10 la unidad en el mercado de cambio, valor determinado por lo que llamamos "flotación sucia", es decir el Gobierno controla que no suba o baje demasiado su cotización, pero la pregunta que nos hacemos es saber cuál sería el valor real.
A un importador y/o turista que viaja al exterior, le interesa que esta moneda cotice lo más bajo posible.
En cambio para un productor de bienes y servicios del país estaría satisfecho que el valor de la divisa sea lo más alto posible para poder competir con las importaciones y sea más fácil el acceso a los mercados.
A una persona que tiene deudas en dólares, que su valor sea bajo, y lo contrario a los que tienen acreencias en esta moneda.
Como podemos apreciar no existe un consenso generalizado sobre cuál debería ser el valor real de esta moneda, pero para ilustración de los lectores podemos comentar algunos de los parámetros que se utilizan para estimar su precio:
Los economistas ortodoxos entienden que su valor es el correcto cuando el saldo de la cuenta corriente es cero.
- Otros entienden que su valor está equiparado al litro de nafta súper en las estaciones de servicio.
- El precio de la hamburguesa Big Mac puede ser también un parámetro para medir su valor.
- La cotización del dólar a futuro.
- Contado con liqui, práctica muy usada durante el cepo cambiario.
- El dólar blue vendido en el mercado informal, es otra variable.
- La cotización de nuestra divisa en casas de cambio de otros países, también puede servir para tener en cuenta.
- La determinación del valor utilizando la convertibilidad de reservas y pesos circulantes es también la variable heredada de la cotización 1 a 1 de la época de Domingo Cavallo.
Hoy si utilizamos el método de la convertibilidad, dividimos la cantidad de dinero circulante ($687.837 millones) sobre las reservas (u$s32.681 millones) y el valor sería exactamente de $21,04 cada dólar
Este método no es aplicable porque no se computan otras variables a tener en cuenta para calcular el costo, además sabemos que las reservas que declara tener el BCRA no son todos activos de libre disponibilidad, quizá pueda servir para ser utilizado como referencia al utilizar las variables para calcular el verdadero valor.
Si este cálculo fuese el indicado existiría una gran demanda de dólares y aumentaría considerablemente su valor, cosa que en la práctica no ocurre
Sin cepo y con inflación
A diferencia con el cepo cambiario de la gestión anterior, hoy se puede comprar y vender dólares, en un mercado libre, y en esas condiciones el BCRA en varias ocasiones tuvo que comprar dólares para que el valor de esta divisa no disminuya demasiado. Como podemos apreciar son muchas las formas de llegar a un precio, pero hoy con solo ir a cualquier país limítrofe observamos que los bienes y servicios que se ofrecen en nuestro país son más caros, pudiendo afirmar que tenemos un dólar barato respecto a los precios internos. Hay ejemplos comprobados que nuestros productos se venden a precios en dólares más bajos en el exterior que en el mercado interno, estimando que es por los elevados impuestos que se pagan, es otro tema que deberá resolver nuestra dirigencia económica. Sabemos que hoy el problema más grave de nuestra economía es la inflación y se la trata de bajar con herramientas como la tasa de interés, emisión monetaria, venta de títulos (deuda) para disminuir el circulante, apertura de importaciones, utilizando la cotización del dólar como ancla, es decir cualquier fórmula técnica que se pueda utilizar para valuar nuestra divisa, actualmente está condicionada a la evolución de la inflación. El blanqueo de capitales recientemente implementado por el Gobierno genera la expectativa de que vendrán muchos dólares; si le sumamos los proyectos de inversión con financiación extranjera que se materializarán en los próximos meses, se crea la tranquilidad de que la cotización de esta moneda se mantendrá controlada sin peligro de bruscas devaluaciones. Es interesante destacar que en definitiva el valor del dólar en Argentina depende fundamentalmente de la seguridad económica que nuestro país pueda ofrecer.

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