El Gobierno, a través del oficialismo de la Cámara de Diputados, aceptaría realizar algunas modificaciones al proyecto original de modificación del Impuesto a las Ganancias, para hacerlo más generoso y para lograr consenso con la oposición. Entre las modificaciones más importantes estarían la creación de un impuesto para la actividad de juegos de azar o la deducción de alquileres, como señal en el Congreso para llegar a un dictamen consensuado.
Los diputados de los diferentes bloques trabajan a contrarreloj. La comisión de Presupuesto y Hacienda está convocada para las 15 y ya hay un acuerdo de todas las banacadas para emitir dictamen, con el objetivo de llevar la iniciativa al recinto el próximo martes. A última hora de ayer el macrista Luciano Laspina y el radical Luis Pastori, máximas autoridades de la comisión, fueron a la reunión de Cambiemos desde la Casa Rosada con algunos cambios al proyecto original que habrían acordado con el Poder Ejecutivo.
Entre las modificaciones previstas está la posibilidad de gravar a parte de la actividad del juego, una demanda de gran parte de la oposición que significaría un ingreso extra de $ 6.000 millones para el Estado. Se gravaría a las tragamonedas, tal como lo había pedido el Frente Renovador de Sergio Massa, que promete dar batalla con los cambios en Ganancias, uno de los principales ejes de su campaña.
El proyecto del oficialismo también subiría en un 100% el piso a partir del cual los monotribustas pagan el Impuesto e incluiría la deducción de alquileres hasta en un 40% del monto que se paga por el mismo y la liquidación de viáticos para actividades específicas. El proyecto del oficialismo también subiría en un 100% el piso a partir del cual los monotribustas pagan el Impuesto e incluiría la deducción de alquileres hasta en un 40% del monto que se paga por el mismo y la liquidación de viáticos para actividades específicas.
Con estos cambios, el oficialismo busca demostrar la predisposición del Gobierno para acercar posiciones en el proyecto, luego de las fuertes críticas que recibió en el primer día del tratamiento del proyecto en comisión. Hasta el momento los dictámenes sobre el proyecto se dividirían en el de Cambiemos; el del Frente para la Victoria; el del massismo; el del bloque Justicialista, que incluiría al socialismo; el de Carlos Heller y el de la Izquierda.
Los cambios en Ganancias fueron una de las principales promesas de campaña del presidente Mauricio Macri y recién se tratarán en el Congreso en sesiones extraordinarias, luego de que Massa apurara el tratamiento de la iniciativa, al presentar la suya. Son muchas las disyuntivas que aparecen a la hora de avanzar con los cambios en el desactualizado Impuesto, que casi no tuvo actualizaciones en los últimos diez años.
Por un lado, cómo hacer más equilibrados los cambios sin afectar los ingresos de las provincias, ya que la mitad de lo recaudado por el impuesto se coparticipa entre la Nación y los territorios federales. Por el otro cómo acordar con la oposición, que reclama mayores cambios en el gravamen que lo propuesto por la administración de Macri.
De fondo están las elecciones legislativas del 2017, lo que explica la pulseada en el Congreso entre el oficialismo y Massa, que buscan adjudicarse las esperadas modificaciones en el proyecto para obtener un mayor apoyo en las urnas. Es en este contexto que el oficialismo aceptó cambios más profundos en el Impuesto y en especial una de las iniciativas de Massa, la creación de un impuesto al juego.
Con este nuevo gravamen se compensaría parte de lo que el Estado potencialmente dejara de recaudar con Ganancias, de manera de poder realizar modificaciones más profundas en el tributo. Además sería la clave para conseguir el respaldo de la oposición.

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