En San Salvador de Jujuy murió el ermitaño Dionel Zarra, miembro de "El Arca", una comunidad contemplativa ermitaña, patriarca, laboriosa, ecuménica, donde convivía con otro hermano laico, Marcelo. Dionel, fundó esa comunidad junto a su mujer Teresita, ya fallecida. Luego de vivir un tiempo en Francia y de acrecentar su vocación para servir a la comunidad, volvieron a Jujuy y crearon esta comunidad, construyendo la capilla de la Virgen Reina de la Paz en 1973. Hace unos años compartimos algunas tardes, especialmente, cuando lo visitamos con una querida amiga y conductora televisiva Patricia Miccio, para hacer un programa de televisión llamado "Todos Santos". Aquella vez, nos acompañó el doctor Ricardo Alonso, que conocía la zona y la vida del hermano Dionel. Al poco tiempo fuimos con mi esposa a visitarlo y allí nos sugirió visitar la comunidad en Chile, donde tienen un hospital para tratar problemas de salud con métodos naturales. Esa tarde, ya casi a la oración, unos pájaros golpeaban el vidrio de la pequeña ventana de la cocina y Dionel nos explicó que reclamaban su comida. Preparando en una gran bandeja unas migas de pan integral que le donaba la gente se paró en el centro del patio de su ermita, y mientras nosotros nos quedamos en un lugar discreto, el lanzó un fuerte grito. No sé cuantas variedades de aves, de pájaros y gallinas aparecieron del tupido bosque y se abalanzaron sobre su bandeja y su mano para retirar su alimento. Allí conocí variedades nuevas para mí, como la cochapolla, una colorida gallina del monte y una gran cantidad de aves multicolores. Dionel era el señor de los pájaros, con un enorme respeto y amor por la naturaleza. Cuando comenzaba a oscurecer y debíamos partir, intenté buscar en su sala la llave para encender la luz, y advertí que no tenía luz eléctrica; Dionel me dijo, con pícara sonrisa, "tenemos lo necesario para vivir totalmente pobres, no usamos luz eléctrica, tenemos todo en la naturaleza misma regalada por Dios". Tuve la sensación emocionante de estar frente a un verdadero santo, un hombre lleno de paz y serena alegría, un hombre que solo hablaba de las cosas lindas dela vida y te obligaba a cambiar la perspectiva de mirar tu propia realidad.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora