- "No dormí nada. Me voy a las 8 a Gendarmería".

Con la voz desmejorada, el exjuez federal Raúl Reynoso le avisó, por celular, un rato antes a su abogado Federico Magno que se iba a entregar. No había podido cerrar los ojos porque había estado esperando que una patrulla lo detuviera desde el viernes, cuando el presidente Mauricio Macri le aceptó la renuncia, con lo cual perdía los fueros. Esperó dos días en su casa, en Orán, nervioso y hablando con su familia, sobre todo con sus hijos. El sábado vino a la ciudad de Salta, poco antes de la medianoche y ayer se movió antes de que Gendarmería lo buscara.
Reynoso está acusado de ser el supuesto líder de una banda que integraban abogados, funcionarios del Juzgado Federal y otras personas, dedicada a cobrar coimas a detenidos por narcotráfico a cambio de favorecerlos con la libertad.
A principios de noviembre del año pasado fue acusado por la Fiscalía Federal Nº2 de Salta, a cargo de Eduardo Villalba, y por la Procuraduría de Narcocriminalidad, que preside Diego Iglesias.
Luego de varios 26 días de cruce de acusaciones y defensas, el juez federal Nº1 de Salta, Julio Bavio, procesó a Reynoso el 30 de noviembre como autor responsable de los delitos de asociación ilícita en carácter de jefe u organizador, concusión -nueve hechos- , en concurso real y prevaricato en seis hechos, todos ellos en carácter de autor y respecto de este último delito en concurso ideal. Le dictó, además, un embargo por 15 millones de pesos.
Vestido con un pulóver rojo y jeans desgastados, muy flaco y con un pañuelo que envolvía sus muñecas, Reynoso ingresó ayer al edificio de la Policía Federal -Santiago del Estero 952- a las 11.57, custodiado por al menos seis efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Allí permanecerá detenido al menos hasta hoy, porque su abogado defensor, Federico Magno, anticipó ayer a El Tribuno que pedirá la prisión domiciliaria para el exjuez.
La segunda línea de acción de la defensa será ir contra el procesamiento en la causa principal por supuesta asociación ilícita, concusión y prevaricato.

La causa

El caso resonó como un escándalo en los pasillos del Poder Judicial Federal en Salta, golpeado ya porque el año pasado se juzgó a otro exmagistrado también por cobrar coimas a un detenido por narcotráfico. Es que el caso Reynoso fue concomitante al juicio al exjuez federal José Antonio Solá Torino, que comenzó el 3 de noviembre de 2015 y finalizó el 8 de marzo de este año con una condena de seis años de prisión, pena que por ahora está en suspenso hasta que la sentencia quede firme.
Reynoso está acusado de otorgar la libertad a acusados de traficar drogas en al menos doce hechos, que suman sucesivos intentos de traficar casi 2 toneladas de cocaína y unos 35.000 litros de precursores químicos.
Algunos de los beneficiados son el empresario boliviano José Luis Sejas Rosales (acusado de intentar ingresar una tonelada de cocaína en sus camiones transportadores de combustibles); José Miguel Farfán (le encontraron 369 paquetes de cocaína en una camioneta, en 2013, en Santiago del Estero); Marcos Mastaka (le secuestraron 53 paquetes de droga de su casa en Tartagal); e Iván Cabezas (a quien Reynoso acusó de amenazarlo de muerte en 2015 y al que consideró líder de una banda de lavado de dinero).
En el extenso expediente -ya tiene 23 cuerpos- también están procesados sin prisión preventiva, los abogados René Gómez, María Ésper Durán, Arsenio Gaona y Ramón Valor, los empleados judiciales Miguel Ángel Saavedra y César Aparicio y la hermana de éste último, Rosalía Aparicio.

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Un camino complicado

Si bien Reynoso fue detenido por las coimas narcos, pesan sobre él otras acusaciones.
Una es la denuncia que le hizo una de las 14 cámaras de comercio de Profesor Salvador Mazza, la que está presidida por Héctor Antonio Navarro, por favorecer a 15 comerciantes a través de medidas cautelares que les permitían eludir los límites de importación fijados por la Aduana y la AFIP.
Otra es una causa abierta por la devolución de dinero (dólares) que provendría de lavado de dinero. En la denuncia se incorporó documentación de al menos 30 hechos.
En las dos denuncias (por los cupos de importación y la devolución de dinero) intervinieron el fiscal Villalba y el titular de la Procuraduría de Criminalidad Económica (Procelac), Carlos Gonella.

En los últimos seis meses

Acusación

El 4 noviembre de 2015 allanaron el Juzgado Federal de Orán. Se retiraron las causas en las que se sospecha que Reynoso pidió coima a narcos.

Procesado

El 30 de noviembre fue procesado por el juez federal Julio Bavio. Lo acusó de asociación ilícita, concusión y prevaricato. Por los fueros, siguió libre.

Renuncia

El 15 de abril Reynoso renunció al cargo de juez federal. Perdió los fueros y quedó preso, pero evitó el jury por mal desempeño que empezaba hoy.


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Reality Noso
Reality Noso · Hace 6 meses

Injusto el justiciero que en buena hora cayo por sus fechorías. Arrastró al cadalso a su compañia, mas como todo malechor, a su familia tambien incluyó en tamaña azaña. En delirantes teorias de conspiración apostó su defensa, en victima se colocó, difamando a la decencia. Pues poco le queda de integridad al ser de poca verguenza quien su vacio espiritual llenó, con miseria rencor y tiranía, solo para ocultar su falta de seguridad y cobardía , usando a otros para montar, como frustrado artista, el escenario de su vida.

Facundo Barboza
Facundo Barboza · Hace 6 meses

Reynoso merece esto y mas quizas , hace unos años le reclamaron muchos vecinos sobre el crecimiento de el narcotrafico en la zona de Tartagal y se molesto queriendo hacer detener a los manifestantes. Pero nobleza obliga a decir quien es David Mazzuti es un delincuente q robo los sueldos en el Hospital de Tartagal. robaba insumos del hospital de Tartagal . de la Sala de Rayos X y los vendia en las clinicas Privadas. abandono a su hijo de un año a la buena de Dios , es un adicto a las drogas. Creo que deberian compartir celda con el Magistrado.

Javier  Montenegro
Javier Montenegro · Hace 6 meses

A Reynoso le tendieron una cama con argumentos falaces de todo tipo. Lo acusan de haber liberado delincuentes, pero todos los jueces determinan cuando liberar a un detenido, y lo hacen bajo el control de la fiscalía. La justicia penal se mueve con pruebas, no con suposiciones. Para colmo de lo insólito, se menciona en este artículo un caso donde lo responsabilizan por operaciones de comercio exterior, cuando ese tema es resorte total del ministerio de economía y sus secretaría o direcciones, como Comercio Exterior y la Afip. También de que devolvió dinero, cuando en muchos casos lo que sucede es que el dinero no vuelve a aparecer nunca más. Es todo muy oscuro.

muhando jose antonio
muhando jose antonio · Hace 6 meses

causa decepción todo esto, me deja sin palabras, le guardo aprecio a Reynoso; pero esta cuestión es inadmisible, los ciudadanos no tenemos un real acceso a lo ocurrido, a la causa que se desarrolla, no obstante seguimos con preocupación esto, acá se ha "ventilado" públicamente no solo el tema puntual del ex juez, sino a través del mismo se ha expuesto la justicia federal salteña como un entramado de poder, con intereses, pujas, ambiciones, amiguismos, corrupción; quienes de alguna forma estuvimos expectantes al desarrollo de este caso, hemos asistido a un espectáculo deplorable, porque muchas cosas vienen de hace años, con jueces, fiscales, secretarios, prosecretarios, y un mundillo judicial de funcionarios..............,nada; sentimos una indefensión, una falta de seguridad jurídica, donde esta ficción de una justicia independiente, autónoma, con jueces independientes, valientes, honestos, es eso, un relato, nos sentimos espectadores de la puesta en escena de un sistema jurídico que de justicia tiene muy poco, que para la gente decente llega tarde, demora, dilata los tiempos y nos hace más vulnerables. Como gendarme que soy, pienso en mis camaradas que han dejado su vida en actos del servicio, otros hemos cumplido con nuestro deber sin condiciones ni privilegios, hemos hecho lo debido lejos de las simpatías o los favores, y tener que soportar que narcos, delincuentes, hallan la forma de obtener beneficios, impunidad, gracias a sus contactos con magistrados u otros operadores jurídicos del sistema judicial, causa no solo decepción sino escepticismo con respecto a la justicia federal en una zona tan delicada como Salta, desalienta, resta confianza, nos arrebata la fe en quienes deberían ser lo guías de la lucha contra el narcotráfico. A mi me angustia esto, pienso en los 43 gendarmes que han dejado su vida en defensa de los valores que garantiza nuestra constitución nacional, como mártires de esta democracia, pienso en sus seres queridos que deben litigar ante esta justicia federal en busca de verdad y justicia, realmente soy pesimista; para algunos magistrados los gendarmes y policías somos unos meros instrumentos del Estado, unos cuasi ciudadanos, seres cuya existencia transcurre al margen de los derechos humanos; pero claro, con esto queda en evidencia que si fuéramos unos narcos, con dinero, recursos, contactos, podríamos tener al respecto otro trato y consideración.

muhando jose antonio
muhando jose antonio · Hace 6 meses

causa decepción todo esto, me deja sin palabras, le guardo aprecio a Reynoso; pero esta cuestión es inadmisible, los ciudadanos no tenemos un real acceso a lo ocurrido, a la causa que se desarrolla, no obstante seguimos con preocupación esto, acá se ha "ventilado" públicamente no solo el tema puntual del ex juez, sino a través del mismo se ha expuesto la justicia federal salteña como un entramado de poder, con intereses, pujas, ambiciones, amiguismos, corrupción; quienes de alguna forma estuvimos expectantes al desarrollo de este caso, hemos asistido a un espectáculo deplorable, porque muchas cosas vienen de hace años, con jueces, fiscales, secretarios, prosecretarios, y un mundillo judicial de funcionarios..............,nada; sentimos una indefensión, una falta de seguridad jurídica, donde esta ficción de una justicia independiente, autónoma, con jueces independientes, valientes, honestos, es eso, un relato, nos sentimos espectadores de la puesta en escena de un sistema jurídico que de justicia tiene muy poco, que para la gente decente llega tarde, demora, dilata los tiempos y nos hace más vulnerables. Como gendarme que soy, pienso en mis camaradas que han dejado su vida en actos del servicio, otros hemos cumplido con nuestro deber sin condiciones ni privilegios, hemos hecho lo debido lejos de las simpatías o los favores, y tener que soportar que narcos, delincuentes, hallan la forma de obtener beneficios, impunidad, gracias a sus contactos con magistrados u otros operadores jurídicos del sistema judicial, causa no solo decepción sino escepticismo con respecto a la justicia federal en una zona tan delicada como Salta, desalienta, resta confianza, nos arrebata la fe en quienes deberían ser lo guías de la lucha contra el narcotráfico. A mi me angustia esto, pienso en los 43 gendarmes que han dejado su vida en defensa de los valores que garantiza nuestra constitución nacional, como mártires de esta democracia, pienso en sus seres queridos que deben litigar ante esta justicia federal en busca de verdad y justicia, realmente soy pesimista; para algunos magistrados los gendarmes y policías somos unos meros instrumentos del Estado, unos cuasi ciudadanos, seres cuya existencia transcurre al margen de los derechos humanos; pero claro, con esto queda en evidencia que si fuéramos unos narcos, con dinero, recursos, contactos, podríamos tener al respecto otro trato y consideración.


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