Casi una semana estuvo activo el fuego, que cobró gran magnitud en los cerros cubiertos de pastizales de Seclantás.
El siniestro se originó el miércoles 24 en la mañana, cuando un puestero de la zona de Punta del Agua comenzó a quemar un chaguaral para espantar a un puma que atacaba a sus ovejas y no pudo controlar el fuego. "El sábado hicimos una evaluación que nos daba 950 hectáreas quemadas, limitándonos al valle donde se originó el incendio", comunicó Horacio Peña, jefe local de Bomberos Voluntarios.
"Se hace imposible subir al cerro y los elementos con los que contamos son insuficientes", explicó por su parte Walter Abán, intendente de Seclantás.
El jefe comunal anticipó que hoy elevaría una nota al Gobierno provincial solicitando la reposición de elementos que los puesteros perdieron.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora