Las torrenciales lluvias registradas en la mañana de ayer se llevaron la vida de un hombre y una mujer que fueron arrastrados cuando circulaban en un automóvil por la cuesta de Bárcena. El potente alud de barro y piedras se produjo al paso del automóvil en el que circulaban ambos infortunados, que luego fue encontrado por la Policía y los bomberos. Los ocupantes del rodado quedaron atrapados y no pudieron salir cuando el alud los sorprendió y los llevó consigo provocándoles la muerte.
Funcionarios del Gobierno recomiendan a los conductores extremas medidas de precaución y respetar las indicaciones de las fuerzas de seguridad al transitar por la ruta provincial 9, que se encuentra cortada a la altura de León.
Las fuertes tormentas de lluvia, granizo y viento que afectan al norte del país por estas horas provocaron el anegamiento de rutas y un alud de barro y piedra entre las localidades jujeñas de Volcán y Tumbaya, zona de la que provendría una persona que hasta ayer estaba desaparecida, según informó la prensa local.
La fuerza del agua, el barro y las piedras obligaron a las autoridades a cortar el tránsito de la ruta 9 que atraviesa toda la Quebrada de Humahuaca, entre las localidades afectadas.
Desde Vialidad Nacional se informó que se enviaron maquinarias y operarios a trabajar al lugar para despejar la ruta, pero ayer al cierre de esta edición no se sabía cuándo podría liberarse el tránsito vehicular. La localidad de Tumbaya se encuentra prácticamente inundada y hay cortes de luz en el pueblo, como así también Purmamarca.
En Volcán, el agua alcanzó en algunas calles 1,20 metro de altura, por lo que varias familias tuvieron que ser evacuadas. La tormenta también se llevó antenas para la comunicación.

Numerosos daños

Tras las fuertes lluvias que vienen azotando a Purmamarca, la bella localidad del cerro de siete colores, un alud de barro ingresó por el río arrasando con todo a su paso hasta llegar a desembocar en diversos puntos de la ruta nacional 52, donde se produjeron importantes cortes.
El río de barro no solo atravesó las defensas de los ríos Purmamarca, Chalala y Coquena sino que también causó estragos en quintas y hogares ubicados en sus alrededores.
La lluvia es una bendición que todos los productores de este pueblo y de la zona esperaban hace tiempo por la fuerte sequía, pero esta vez cayó en forma desmedida en las alturas de los cerros y con esa intensidad bajó, llevándose lo que encontró a su paso. Los ríos empiezan a acumular su cauce y llegan a los poblados repotenciados por lo que encuentran a su paso.

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