No son muchas las alegrías para los habitantes de El Galpón tras el terremoto que lo sacudió el 17 de octubre del año pasado. La noche del viernes cayeron algunos de los soportes que ayudan a mantener en pie las paredes de la histórica confitería La Recova.
El edificio está frente a la iglesia, en el cruce de las calles San Francisco y 25 de Mayo. La Recova funcionaba, entre altos y bajos, desde hace más de 30 años. Incluso había sido declarado patrimonio cultural.
Con el terremoto se habían agrietado los laterales de la construcción. Defensa Civil, entonces, hizo apuntalamientos para que las paredes no se desmoronaran.
Marcelo Giménez, un vecino, se comunicó con El Tribuno para denunciar la situación. "El chico (dueño) no tiene plata para arreglarlo. Él había hecho una inversión tremenda para levantarlo. Después de julio empezó a andar bien hasta que llegó el terremoto", se lamentó.
Contó que se trata de una confitería tradicional. "Es patrimonio histórico del municipio, pero nunca les dieron medios para fortalecerlo", dijo.
José Welindo Suárez es el actual dueño del edificio. Ayer los vecinos le contaron que se habían caído los soportes de la pared del costado de la confitería que tanto le costó levantar. "Se cayó anoche (por el viernes) por las tormentas, por las lluvias. Me imagino que irá Defensa Civil a apuntalarlo", expresó.
Después del terremoto, José y las personas que trabajaban en La Recova se tomaron vacaciones forzadas. "Nos dijeron que están esperando algún subsidio, que esperemos un tiempo. Yo espero", dijo.
Su confitería tiene la D de "demoler" pintada en una pared. "Hasta que no haya plata, no van a demoler. Es obvio", señaló, y agregó: "Después del temblor pasó a ser casa porque así se mueven estos políticos".

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