Ante la inminente llegada del huracán Matthew a las costas de Florida, el gobernador de ese estado, Rick Scott, lanzó un desesperado pedido a los ciudadanos de la costa este que evacuen sus casas o la tormenta "los matará", como ya sucedió con 39 víctimas fatales en América central.

Mientras Matthew se dirigía rumbo a las Bahamas y la costa norteamericana tras devastar Haití, República Dominicana y el este de Cuba, Rick Scott advirtió: "Si está mirando y vive en una zona de evacuación, tiene que irse ahora e ir a una zona segura. Si está mirando y vive en una zona de evacuación, salga. No se arriesgue. Un pequeño movimiento [de Matthew] podría significar mucho. Por eso tenemos que prepararnos para un golpe directo".

"Nos queda poco tiempo. No hay excusas. Se tienen que ir. Evacuen, evacuen, evacuen", enfatizó.

"¿Están dispuestos a poner en riesgo su vida? Si no quiere evacuar, piense en toda la gente que ya murió [por el huracán]. Usted y su familia puede estar entre esos números si no se toma esto en serio. De nuevo: si tienen que evacuar y no lo hicieron, evacuen. Esta tormenta los matará. El tiempo se está agotando", continuó, con solemnidad y preocupación.

Scott recordó que el huracán, que ya dejó 27 muertos en el Caribe, se fortalecerá a categoría 4 cuando azote a Florida -que ya era tocado en el sur por las primeras ráfagas de Matthew- y provocará crecidas de hasta 5 pies (1,5 metros).

"Puede ser un huracán extremadamente desastroso en tantas áreas donde tantas personas pueden ser afectadas", dijo por su parte el director del Centro Nacional de los Huracanes, Rick Knabb.

Cerca de 2 millones de personas tienen órdenes de evacuación en Carolina del Sur, Georgia y Florida, los estados del sureste que serán golpeados por Matthew entre esta noche y el fin de semana.

Miles de personas abandonaban hoy la costa este de Florida, que ya era tocado en el sur por las primeras ráfagas de Matthew a medida que el monstruoso huracán categoría 3 azotaba las Bahamas con vientos sostenidos de 205 Km/h.

Florida en particular pidió a 1,5 millones de habitantes abandonar las costas de varios condados de su costa este.

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El camino previsto para el huracán Matthew. Foto: NHC
El camino previsto para el huracán Matthew. Foto: NHC

De todos modos aún había gente que desafiaba las órdenes de evacuación. Judy Ruscino, de 74 años, dijo que ella y su marido se resguardarán en el garaje de su casa en la costa. "Asusta un poco. Sé que va a ser feo pero tenemos arena, compramos comida, la puerta del garaje es a prueba de tormentas.", enumeró.

Las autoridades ordenaron evacuar casi todo St. Johns, un condado en la ruta del huracán que aloja la ciudad de St. Agustine, la más antigua de Florida fundada a mediados del siglo XVI.

En la noche del miércoles, St. Agustine ya acusaba fuertes vientos y marea alta. Sus calles estaban desiertas y las estaciones de gasolina se encontraban fuera de servicio.

A pocos kilómetros tierra adentro, Jacksonville -la ciudad más poblada de Florida con casi 900.000 habitantes- era escenario de compras nerviosas. Tiendas como Walmart bullían de residentes que compraban frenéticamente recursos de último minuto.

Ya no se conseguían pilas, linternas ni radios inalámbricas, y los estantes de pan, agua y enlatados estaban desérticos.

Dos clínicas en las playas del área de Jacksonville evacuaron el miércoles a los enfermos en una caravana de ambulancias que los llevó a hospitales tierra adentro.

Florida no ha sido golpeado por un huracán importante desde Wilma en 2005.

Agencias ANSA y AFP

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