El Gobierno llegará al encuentro del jueves con la CGT con un acuerdo bajo el brazo con las provincias para su proyecto de cambios graduales en el Impuesto a las Ganancias, aunque esto seguramente no conformará a los líderes sindicales de la central obrera reunificada. Las leves modificaciones previstas en el tributo son justamente el punto de fricción con los sindicatos, que piden cambios profundos por la evidente falta de actualización del impuesto, por el que cada vez más trabajadores deben tributar.
Las provincias se resisten a los cambios profundos en Ganancias porque se trata de un impuesto coparticipable y cualquier reducción significaría un impacto negativo para el rojo de los distritos. El eje de la reunión del Consejo de Responsabilidad Fiscal que encabezaron los ministros de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat Gay y el del Interior Rogelio Frigerio y de la que participaron representantes de los gobernadores fue justamente sobre la reforma fiscal que plantea el Gobierno para buscar el equilibrio de las cuentas públicas, objetivo que pretende alcanzar en 2019.
El acuerdo implica un costo fiscal que no superará los 27 mil millones de pesos, una cifra mucho menor que si se aprobaran los proyectos de la diputada oficialista Elisa Carrió ($ 36 mil millones), del peronista Miguel Ángel Pichetto ($ 47.000 millones), y mucho más lejos, del líder del Frente Renovador Sergio Massa ($ 90.000 millones). El acuerdo implica un costo fiscal que no superará los 27 mil millones de pesos, una cifra mucho menor que si se aprobaran los proyectos de la diputada oficialista Elisa Carrió ($ 36 mil millones), del peronista Miguel Ángel Pichetto ($ 47.000 millones), y mucho más lejos, del líder del Frente Renovador Sergio Massa ($ 90.000 millones).
"La reforma del impuesto a las ganancias es atendible y necesaria, pero cualquier reforma tiene que contemplar la realidad fiscal de las provincias y de la Nación, sin desfinanciar los presupuestos de las jurisdicciones", indicó el comunicado consensuado con los representantes provinciales.
El texto recordó que durante este año la suba del mínimo no imponible de Ganancias de $ 15.000 a $ 30.000 pesos brutos "tuvo un impacto fiscal de $ 50.000 millones, que afectó significativamente los recursos que se coparticiparon a las provincias y municipios. Es por eso que los miembros del Consejo consideraron que ninguna reforma debe desfinanciar aún más los presupuestos nacionales, provinciales y municipales", indicó el Palacio de Hacienda.
Esta fue la segunda reunión del Consejo de Responsabilidad Fiscal, un organismo que no se reunía desde el 2010 y que busca alcanzar el equilibrio en las cuentas públicas de la Nación y las Provincias. El 31 de diciembre vencen todas las normas de responsabilidad fiscal que llevan tiempo sin cumplirse. En el encuentro Prat Gay y Frigerio hicieron una propuesta de modificación a la Ley, que las provincias se comprometieron a responder en los próximos 15 días.

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