¿Cómo evalúa el mecanismo que usó el Gobierno para la salida del cepo? ¿Cree que fue acertado?
Yo particularmente estoy a favor de salir del cepo a través de una medida de shock, a partir de la cual se puede evaluar cómo está funcionando esta medida y en base a eso hacer las correcciones necesarias.
Ahora bien, la decisión ya está tomada y no tiene sentido pensar que a través de una salida gradual, que era la otra estrategia de la que se hablaba, habría sido mejor.
¿Cómo debería actuar el Gobierno ante la posibilidad del aumento en el precio de los productos?
Yo creo que el Gobierno está yendo en una buena dirección con sus acciones hasta ahora, dejando que el mercado sea el que regule el precio del dólar y actuando eventualmente para mantener el valor dentro de determinados niveles de flotación, ya sea haciendo subir o bajar el precio a través de la acción del Banco Central.
¿Cree que el Gobierno ha establecido confianza de los mercados con sus anuncios?
Creo que ha dado pasos importantes en ese sentido, ya durante la campaña fue demostrando que estaba dispuesto a abrirse al mundo y retomar las relaciones con actores internacionales.
Esta medida de levantar el cepo también fue importante en el sentido de ganar confianza. Durante la campaña habían dicho que iban a levantar el cepo y si no lo hacían no hubiera sido una buena señal hacia los mercados extranjeros.

Es preocupante la presión que están comenzando a ejercer los gremios...
En ese aspecto, este nuevo Gobierno debería adoptar un rol importante que es el de mediador, actuando entre los gremios y las empresas pero sin sobrepasar sus atribuciones.
Pero convengamos que cuando hay una negociación, cada lado tira siempre para sus intereses. En este escenario, el Gobierno debería tener en cuenta los intereses de ambos lados, tanto de los empresarios que quieren producir, como los trabajadores que buscan no perder poder adquisitivo.
Al Estado le debe interesar que ambas partes lleguen a un acuerdo, que ambos ganen y que ninguna sea desfavorecido. En ese sentido debería ser un actor neutro para ayudar a que las negociaciones lleguen a buen término. No hay que olvidar que cuando se negocia el sueldo todos somos medio irracionales, en este caso el Estado debería ser el actor más racional.

¿Cree que habrá sectores industriales más afectados por esta devaluación que genera la salida del cepo? ¿Los aumentos pueden afectar a algún sector más que a otro?
Hay que establecer las diferencias. Si hablamos de las importaciones de productos, está claro que al cambiar el valor del peso con respecto al dólar, los productos importados se verán afectados directamente.
Si algo costaba en el exterior 10 dólares, con el dólar a 10 pesos, como estaba hasta el miércoles, eso costaba $100 y ahora estaría costando $140, es matemática simple si tenemos en cuenta que hubo una devaluación de alrededor del 40 por ciento.
Por otro lado, tenemos los sectores que tienen un porcentaje de sus productos que son importados o que usan insumos importados en su producción. En este caso tenemos que tener en cuenta algo fundamental que se llama incidencia.
Estos sectores no deberían trasladar todo el aumento generado por la devaluación, este 40 por ciento del que hablamos, al precio del producto sino solo la parte que es importada, es decir la parte afectada por el aumento. Por ejemplo si la mitad es de importación, eso significa un aumento del 20 por ciento y no del 40.
Lo que temo que pueda ocurrir es que algunos puedan trasladar todo el aumento al precio final del producto, tomando como excusa la devaluación, lo que puede generar más inflación, más pedidos de aumento en paritarias que llevarían a una complicación de la situación de la economía en general.

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